Los precios internacionales del petróleo registran este lunes un nuevo salto, impulsados por la creciente tensión en Medio Oriente y las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con “apoderarse del petróleo de Irán”.
En este contexto, el barril de crudo Brent, referencia para Europa, trepa hasta los 116 dólares, con una suba diaria cercana al 3,5%. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), principal indicador en el mercado estadounidense, alcanza los 101 dólares tras avanzar un 2%.
Impacto del conflicto en los mercados
La suba se da en medio de un escenario de fuerte volatilidad global, luego del estallido del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que comenzó a fines de febrero. Desde entonces, ambos indicadores acumulan un incremento superior al 50%, reflejando el temor de los mercados ante posibles interrupciones en el suministro energético.
Previo al inicio de las operaciones militares contra Teherán, el Brent cotizaba en torno a los 73 dólares por barril, lo que evidencia la magnitud del salto registrado en pocas semanas.
Declaraciones que agitan el escenario
La escalada de precios coincide con un endurecimiento del discurso de Trump, quien no descartó una intervención directa sobre infraestructuras clave del sector petrolero iraní. En particular, mencionó la posibilidad de tomar control de la isla de Kharg, principal terminal de exportación del país asiático, por donde sale más del 90% de su crudo.
“Tal vez tomemos la isla de Kharg, tal vez no. Tenemos muchas opciones”, expresó el mandatario, quien además minimizó la capacidad de respuesta iraní al señalar que la operación podría concretarse “muy fácilmente”.
Negociaciones en paralelo
Pese al tono confrontativo, el líder estadounidense aseguró que continúan las negociaciones indirectas con Irán, mediadas por Pakistán, y se mostró optimista respecto de un posible acuerdo en el corto plazo.
Según indicó, Teherán habría aceptado gran parte de una serie de condiciones planteadas por Washington para poner fin al conflicto, entre ellas la renuncia al desarrollo de armas nucleares, la entrega de uranio enriquecido y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
En ese marco, Trump fijó el 6 de abril como fecha límite para alcanzar un entendimiento. De no concretarse, advirtió sobre la posibilidad de nuevos ataques dirigidos al sector energético iraní.
Incertidumbre global
Las idas y vueltas en el plano diplomático, sumadas a la retórica del mandatario estadounidense, continúan generando inestabilidad en los mercados internacionales. El petróleo, uno de los principales termómetros de la economía global, refleja con rapidez el impacto de este escenario, en especial por la relevancia de Medio Oriente en la producción y distribución de energía.
En este contexto, analistas advierten que la evolución del conflicto será determinante para definir la tendencia de los precios en las próximas semanas, con posibles consecuencias sobre la inflación y el crecimiento económico a nivel mundial.









