viernes 15 de mayo
Suscribite al diario papel
Hoy Día Córdoba
Recibí contenido gratuito
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
Hoy Día Córdoba
Inicio Análisis

¿Quién ama a Nicolás Andreoli?

Hoy Dia CórdobaPorHoy Dia Córdoba
25 de marzo de 2019
¿Quién ama a Nicolás Andreoli?

Podría ser un personaje de Capusotto pero no: Nicolás Andreoli existe y cree en su proyecto. ¿Acaso sería posible mantener a flote semejante bochorno sin el ancla de la convicción? La menor duda lastimaría a Andreoli hasta dejarlo agonizando de vergüenza. Su firmeza es la firmeza del psicótico y quizás esto no sea un apunte metafórico: basta detenerse en su mirada para detectar algo raro, un terror inconcluso, cierto homicidio culposo del decoro. Los ojos de Andreoli son los de un equilibrista que de percatar la altura de su rimbombancia, caería al abismo de la perplejidad.

Para quienes no lo conocen, Nicolás Andreoli es un poeta del alma obsesionado con la rima consonante. Hace rimar flexiones morfológicas, verbos en infinitivo, en gerundio o pronominales. Vicios desterrados de la poesía que sólo se perdonaban en los versos de los chocolates Dos Corazones.

Aquí un ejemplo de su hit mansplaining: ¿PUTA QUIÉN? El poema dice así: “¿Puta quién? La que decide compartirse, la que te embellece al desverstirse, la que te ilumina al reírse, o la que tuvo el coraje de irse”. Otro ejemplo para captar su maña rimante se aprecia en el poema ELLA QUIERE SER FELIZ: “Está podrida de las trampas de la vida. De los abrazos que dejan heridas, de las ilusiones que no duran más que un par de días. De las mentiras. De las caídas. Está podrida de levantarse dormida, de hacer lo mismo, de no ver las salidas”. Y así podríamos tomar varias muestras de su prolífica producción, textos breves para desperezar la conciencia y edulcorar el alma.

Hasta la fecha, Andreoli se autopublicó dos libros: “Hagamos el Amor” y “Pedí un deseo”. Ambos pueden adquirirse en una página web que el mismo Nicolás Andreoli diseñó y que bautizó como nicolasandreoli.me. Dato clave: en Instagram acumula cerca de 180.000 seguidores.

Su fama pudo ser calma meses atrás, pero cuando la obra desembocó a Twitter, reino del sarcasmo, los haters se filtraron a su canal de YouTube y a su cuenta de Instagram. El tuitero es instruido, hace del ingenio una disciplina. La notoriedad de Andreoli, entonces, creció bajo el consumo irónico de Twitter. Fascinación y espanto se hicieron presentes. Y la altura moral del consumo irónico también.

Nadie entiende que Andreoli subsista como literato, pero hay allí un error básico, porque la literatura de Andreoli es apenas una baratija sintáctica. Curiosamente, cuando es consultado por sus referencias literarias, arroja nombres del ámbito musical como Ismael Serrano o Jorge Drexler. Andreoli no se identifica del todo con la palabra y valiéndose de la multimedia hace del yo un chillido persistente.

La difusión se concreta mediante videos caseros en donde sobreactúa sus poemas. Táctica valiente porque no se resguarda bajo el anonimato de una tarjeta de Junot ni de un seudónimo: Andreoli pone el cuerpo, lo convierte en significante, aprovecha su buen porte para fotografiarse y filmarse compulsivamente. Calcula un personaje: flaco sensible trotamundos que descubrió el clítoris espiritual. Es un Sócrates jugando al modelaje.

Andreoli como mercancía sería imposible si no fuese un hombre joven, blanco, delgado y hétero-cis. Este canon encaja con una demanda cibernética que hace de los adolescentes –precisamente centennials– sus consumidores más voraces. Ninguna sorpresa al chequear que los comentarios corresponden a púberes del sexo femenino, niñas alabando su sensibilidad y llenándole de corazones las fotos –no sólo selfies, también textos confeccionados como postales de autoayuda.

Donde la obra de Andreoli adquiere audacia es al conjugar una demacrada tradición literaria new age con el estrellato propuesto por Instagram. Andreoli acaba siendo un influencer de lo antiguo, de un amor romántico que culturalmente intentamos soltar pero que se aferra a la época con fuerza inusitada. Andreoli, cuan líder de una secta hippie, recluta ejércitos humedecidos enarbolando la bandera del amor.

Al feminismo no le queda más alternativa que entrar en acción. Andreoli, envuelto en su fantasía de iluminado, estupidiza a la mujer empoderándola desde el mero sentimentalismo y gracias a su voz masculina. El flaco sensible trotamundos sentencia: “porque eres mujer eres bella”, y con este pase mágico reduce a sus fans a objetos de contemplación retroactiva. Efecto retroactivo porque en definitiva es él quien goza al ser contemplado.

Pero hay cuestiones más graves en Andreoli que exceden sus patologías: con sus performances no hace más que intensificar la experiencia del amor romántico por encima de cualquier otra experiencia, y esto resulta cancerígeno para la potencia política de la movida influencer, dispuesta a contener identidades emergentes, o al menos a subvertir las reglas de la industria cultural como logró hacerlo el Duki con la música.

Claro que Andreoli no es un criminal y si su fama crece es porque la circulación tecnoafectiva no logra independizarse de las tradiciones afectivas heredadas por nuestros padres. El amor romántico sigue siendo una ilusión troncal y desesperante, vórtice de nuestros anhelos como humanidad.

La revolución digital, en definitiva, no revoluciona nada cuando es coaptada por un Nicolás Andreoli. Los galanes, esos trovadores adictos al hechizo de su propia melodía, se mudan al dispositivo de moda y dislocan el medio del mensaje. Andreoli es la perpetuación de quienes nunca supieron cambiar su capacidad de sentir.

Compartir en WhatsAppCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Noticias relacionadas

La Catedral con pobres / A la marcha sin boina / Todos miran al operador
Análisis

Pasilleos de Córdoba. La Catedral con pobres / A la marcha sin boina / Todos miran al operador

15 de mayo de 2026
Confesiones de un contratista, la parrilla que se enciende sola y la olla que no llega a hervir
Análisis

Confesiones. Entre la parrilla con control remoto y la olla vacía

14 de mayo de 2026
El derrumbe del viejo orden británico
Análisis

Mondo Cane. El derrumbe del viejo orden británico

14 de mayo de 2026
Nunca antes / Ayudadores raros
Análisis

Justicia. Nunca antes / Ayudadores raros

14 de mayo de 2026

Noticias más leídas

Tarifa Social SUBE 2025: cómo acceder al 55% de descuento en pasajes

Sigue alta. La inflación de abril fue del 2,6% y acumuló el 32,4% en doce meses

PorRedacción
14 de mayo de 2026
0

“Quería ser médica y no dejar de ser yo en el intento”

Lo logró. “Quería ser médica y no dejar de ser yo en el intento”

PorJulieta Rojas
14 de mayo de 2026
0

El Mundial de Qatar 2022. Imagen ilustrativa.

Mundial 2026. El Gobierno puso a disposición de EE.UU. la lista de argentinos con derecho de admisión en estadios

PorRedacción
15 de mayo de 2026
0

Combustibles

Lecturas del surtidor. Combustibles en Córdoba: así quedaron los precios tras los anuncios de YPF

PorKaren Zapata
14 de mayo de 2026
0

Naranjitas

"Constatadores". Tras la aprobación, la reglamentación será clave para una implementación efectiva

PorGuillermo Vagliente
15 de mayo de 2026
0

Últimas destacadas

Fútbol

Belgrano visita a Argentinos Juniors con sed de revancha

1 hora atrás
Sociedad

Cómo vivió una alumna cordobesa los días de amenazas en su escuela

2 horas atrás
Sucesos

Imputaron a dos hombres por el crimen del policía Luis Alejandro Azabal

2 horas atrás
Fútbol

Diego Valoyes dio positivo en un control de alcoholemia

2 horas atrás
+ Seguí a Hoy Día Córdoba en Google News Google News
Hoy Día Córdoba

Medio de comunicación de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodismo con agenda propia.

Secciones

  • Agrietados
  • Ambiente
  • Análisis
  • Análisis internacional
  • Automovilismo
  • Autos
  • Azar
  • Basquet
  • Boxeo
  • Ciencia
  • Club de la Porota
  • Columnistas
  • Córdoba
  • Cuaderno de bitácora
  • Cuentos de Verano
  • Cultura
  • Cultura y tecnología
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • El centinela ciego
  • El Imperdible
  • El ojo de Horus
  • El Transeúnte Insomne
  • En las redes
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Finanzas
  • Fútbol
  • Gastronomía
  • Gente
  • Golf
  • Hacia la tierra sin mal
  • Hockey
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Córdoba
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Información
  • Información General
  • Mascotas
  • Nacional
  • Negocios y empresas
  • Política
  • Política Cordobesa
  • Rugby
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tapa del día
  • Tecnología
  • Tenis
  • Turismo
  • Un pedante en delantal
  • Voley

Institucional

  • Inicio
  • Staff
  • Edición Impresa
  • Registro Gratuito al News
  • Suscripción Papel
  • Juegos
  • Sorteos
  • Política de privacidad
  • Contacto
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.


Sin resultados
Ver todos los resultados
Registrate al news
  • Hoy Córdoba
  • Ambiente
  • Análisis
  • Autos
  • Azar
  • Ciencia
  • Columnistas
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Gastronomía
  • Gente
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Mascotas
  • Política
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Turismo
  • Edición Impresa
  • Podcasts
  • Hoy Día Juegos
  • Iniciar Sesión
  • Registrarse

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.