Las cifras del campeón
Luego de festejar el título de campeón y de pasear su figura por todos los medios de comunicación, Luis Fabián Artime comenzó a trabajar en los proyectos que se abren para Belgrano tras la obtención del Apertura. Lo primero que tiene en agenda es delinear un programa de sponsoreo para la institución con números de otro relieve ya que la camiseta no solo llevará bordada una estrella sino que será una vidriera que ahora cotiza más cara. “Habrá un aumento significativo del canon para estampar una marca en la indumentaria o en el estadio y calculamos que se va a pedir el doble como mínimo para empezar a hablar”, dijo una fuente cercana al club.
Además hay ingresos de dinero muy importante en lo inmediato: 500.000 dólares de premio por parte de Conmebol que ya se acreditaron y el 70 por ciento de la recaudación de la final y que representa 3.500 millones de pesos o, traducido a dólares son casi 2,5 millones. “Ese número es cierto pero tendrá descuentos porque AFA deduce los gastos de organización del partido pero aun así es un número muy bueno”, dijo un dirigente cercano al Luifa.
El presidente también está metido de lleno en lo que se viene y comentó entre algunos allegados que para el año que viene la participación en Copa Libertadores tendrá ajustes en los montos que reparte y hasta comentó que la cifra podría rondar los 5 millones de dólares sólo para la primera fase.
La pregunta incómoda
Durante el debate televisivo entre los dos candidatos a Rector de la UNC que se hizo en Canal 10 entre Pedro Pérez y Jhon Boretto dejó la sensación que si la campaña duraba una semana más le hubiera dado al opositor la chance de acercarse peligrosamente en los porcentajes de la elección. “¿Cuál es tu legado en estos tres años?”, le preguntó el docente de Famaf al actual rector y la respuesta hizo transpirar a los asesores que estaban detrás de cámaras. Esperaban una consulta sobre el rol algo tibio hacia Milei y el desfinanciamiento universitario y encontraron algo peor. Boretto no tiene mucho para mostrar en materia de obras, reformas o modernizaciones en los claustros.
El porcentaje a favor del oficialismo de un 57 por ciento contra 43 no estaba ni en el peor de los escenarios posibles tres meses antes de las elecciones y se explica por la derrota en el claustro estudiantil a pesar del acuerdo con la organización La Arcilla que le debería haber garantizado un piso de votos que no obtuvo. Vamos redujo la brecha en el escrutinio final de más de 20.000 a 5.500 consolidando un espacio que tiene mucho para construir a futuro. “La clave de la victoria se explica por los votos de los docentes titulares que ponderan mucho más que los estudiantes. Arreglás titularizaciones o cargos y te asegurás que ganás”, explicó conocedor de la rosca universitaria.
Juego a varias puntas
Otro dato que dejó la victoria de Jhon Boretto es que dejó un armado que incluyó a algunos referentes del cordobesismo llaryorista que, al parecer no tuvo buen desempeño electoral en aquellas unidades académicas donde se esperaban votos. Otra línea del PJ provincial, al verse desplazada, armó por fuera y se acercó a gente que tiene a Natalia de la Sota como marca de origen de la agrupación Compromiso. “Tuvo buenos números y puede sumarse en un esquema de unidad con el peronismo universitario que pretende liderar el decano de Famaf, Pedro Pérez”, decía entusiasmado un docente de Psicología y agregaba: “Llaryora no dejó gente afuera del armado sino que quiso jugar poniendo huevos en todas las canastas. El problema que tiene ahora es que logró que se enojen todos sus socios en la UNC”, comentaba el docente que sabe bastante de los movimientos previos al armado de las listas.
Quinteros, enojado con periodistas
Durante las clásicas conferencias de prensa que suele organizar el Ministro de Seguridad en barrios donde se practicaron allanamientos masivos suele concurrir buena parte de la cúpula policial para acompañar a Quinteros. Uno de los oficiales de alto rango se despachó en off contra los periodistas que difundieron información sobre la investigación por la muerte de Tomás Orihuela, el joven que se habría quitado la vida en la Comisaría Sexta.
“Es inadmisible que publiquen información de un caso que tiene secreto de sumario, los periodistas violaron un expediente que debe ser reservado”, dijo irritado el jefe policial. Algunos periodistas trataron de explicarle que el supuesto delito no lo comete quién publica información veraz sino quien deja filtrar la información y que la prensa está resguardada en su rol por garantías constitucionales.
Sin embargo siguió insistiendo que el caso lo dejó muy enojado al ministro y que algunos le sugirieron que denuncie penalmente a los periodistas y al medio que reveló la existencia de un chat de uniformados donde mostraban fotos de Orihuela en un patrullero y se vanagloriaban de encarcelar al joven. “Un ministro con aspiraciones políticas persiguiendo penalmente a periodistas debe ser un delirio de algunos pocos policías porque Quinteros es abogado, trabajó en tribunales y sabe que eso no es viable ni judicialmente ni políticamente”, dijo un movilero de varios años de experiencia mientras se iba alejando del procedimiento policial-mediático.









