Por Gastón Gracia Daponte (especial para HDC)
La Legislatura de Córdoba se prepara para sancionar una ley referida a la actuación sobre gametos (células reproductoras masculinas o femeninas) y embriones humanos, “procurando correcciones que comprometan su normal desarrollo a través de la regulación del ejercicio profesional de la embriología clínica” y la creación de laboratorios embriológicos, entre otras normativas. Se trata de la regulación de la ciencia biológica que estudia el desarrollo prenatal de los organismos (proceso en el que un embrión o feto humano es gestado durante el embarazo, desde la fecundación hasta el nacimiento) que comprende dos etapas: la anatomía y la fisiología del desarrollo. En el primer caso se trata del campo de la embriología que se ocupa de los cambios morfológicos que ocurren en las células, tejidos, órganos y cuerpo en su conjunto desde la célula germinal de cada progenitor hasta el adulto resultante; mientras que la fisiología del desarrollo explica el funcionamiento del organismo en estas etapas.
El proyecto de ley, impulsado por el legislador de Hacemos por Córdoba Oscar González, establece la regulación del ejercicio profesional de la embriología y su incorporación a los equipos públicos de salud para asesorar sobre procedimientos diagnósticos y terapéuticos, sobre los estados de salud de gametos y embriones; la valoración, pronóstico y eficacia de tratamientos reproductivos propuestos; y el diseño de procedimientos o protocolos para el trabajo de laboratorio, entre otros puntos.
“Su objeto central es el embrión, categoría científica que a su vez posee expreso interés jurídico, y sus métodos han ido evolucionando con la riqueza y hasta la sofisticación que la mencionada interacción interdisciplinaria imprimió a sus trascendentes competencias profesionales, no solo enfocada en el conocimiento de los orígenes de la especie humana, sino como intento de solución de malformaciones o alteraciones genéticas”, señaló el también presidente provisorio de la Unicameral en los fundamentos de la iniciativa que se encuentra en tratamiento en comisiones.
El proyecto prevé además que el especialista en embriología clínica se integre al equipo de salud, con participación necesaria en procedimientos asistenciales relacionados con la reproducción humana médicamente asistida, cuyo ámbito de desempeño profesional será el laboratorio de embriología. La matrícula profesional será expedida por la autoridad de aplicación, en tanto la actividad no posea organización deontológica que los colegie específicamente. La iniciativa propuesta por González se establece como norma complementaria de la Ley 6.222 de “Régimen del ejercicio de las profesiones y actividades relacionadas con la salud humana”, regulando el ejercicio profesional de la embriología clínica y al profesional especialista. Para estos fines, la futura legislación contempla la creación de los laboratorios de embriología que deberán cumplir, para su funcionamiento y habilitación, los requisitos que establezca el Ministerio de Salud de la provincia.
Ante el crecimiento exponencial de esta especialidad, González sostuvo que “se espera que para los próximos años exista una creciente oferta en el campo de la embriología, tanto a nivel de posgrado como la creación de carreras de grado o pregrado e incluso trayectos certificables (usualmente denominados diplomaturas), dado su enorme potencial para combatir la infertilidad, facilitando el desarrollo de embriones saludables, en técnicas que cada vez se hacen más universales”.
Una norma que promete encendidos debates
En 1978 nació Louis Brown, el primer bebé probeta del mundo en Oldham, Reino Unido a través de la fecundación in vitro. Esto despertó agudas críticas y rechazos en gran parte del mundo. Después de cuatro décadas de avances científicos en la materia, la medicina ha logrado llegar a intervenir un feto humano para solucionar correcciones durante su formación y desarrollo como así también la modificación genética de su concepción como lo hizo en diciembre pasado, el científico chino He Jiankui al anunciar que había editado genéticamente a dos gemelas para hacerlas resistentes al virus del HIV.
Este caso, como tantos otros, despertó las críticas y las valoraciones éticas acerca de la intervención del hombre sobre los embriones, así como sucedió con la fecundación in vitro. En Córdoba el tratamiento sobre embriones llegó y seguramente acompañado de discusiones médicas, éticas, religiosas, sociales y políticas que la Legislatura se prepara a debatir en lo que resta de 2019.









