BUENOS AIRES. – El primer discurso oficial del flamante presidente de Argentina, Alberto Fernández, incluyó fuertes definiciones sobre la política internacional de su futura gestión, especialmente en el diferendo con el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas.
Ante la Asamblea Legislativa, el jefe de Estado no sólo reafirmó su compromiso con la defensa de la soberanía argentina sobre las islas, sino que también mostró una voluntad de convertir ese objetivo en una política de Estado que trascienda a su gestión, ya que anticipó que convocará a un Consejo integrado por todas las fuerzas políticas para diseñar estrategias para llevar adelante ese reclamo en el plano mundial.
“Reafirmamos nuestro más firme compromiso con el cumplimiento de la Cláusula Transitoria 1ra de la Constitución Nacional y trabajaremos incansablemente para potenciar ‘…el legítimo e imprescriptible reclamo por la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes’”, citó el flamante mandatario, quien señaló que “no hay más lugar para el colonialismo en el siglo XXI”.
Eso sí, Fernández ratificó la vía pacífica para el reclamo: “Lo haremos sabiendo que nos acompañan los pueblos de América Latina y el mundo y convencidos de que el único camino posible es el de la paz y la diplomacia. Honraremos la memoria de quienes cayeron en la lucha por la soberanía. Lo haremos trabajando por la resolución pacífica del diferendo y sobre la base del diálogo que propone la Resolución 2.065 de las Naciones Unidas”, enfatizó el jefe de Estado.
Además, Fernández advirtió que para conseguir el objetivo de recuperar la soberanía sobre las islas no alcanza el mandato de un Presidente o de un Gobierno sino que exige una política de Estado de mediano y largo plazo: “Por ello, convocaré en la órbita presidencial a un Consejo donde tengan participación todas las fuerzas políticas, la provincia de Tierra del Fuego, representantes del mundo académico y de los ex combatientes”, anunció Fernández y precisó que “su objetivo será forjar un consenso nacional para diseñar y llevar adelante las estrategias que permitan conducir con éxito el reclamo más allá de los calendarios electorales”.
“Defenderemos nuestros derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, la plataforma continental, la Antártida Argentina y los recursos naturales que estas extensiones poseen porque pertenecen a todos los argentinos”, finalizó el mandatario.
Fernández también ofreció definiciones claras sobre su política regional, en un tiempo signado por las convulsiones sociales: “Seguimos apostando por una América Latina unida, para insertarnos con éxito y con dignidad en el mundo”, aseguró luego y enfatizó que “en cualquier escenario, la Argentina levantará alto sus principios de paz, de defensa de la democracia, de plena vigencia de los derechos humanos. Defenderemos la libertad y autonomía de los pueblos a decidir sus propios destinos”, agregó en un mensaje velado al autodenominado “gobierno transitorio” de Jeanine Áñez en Bolivia.
Un nuevo impulso al Mercosur
BUENOS AIRES.- A contramano de la política de algunos de los principales miembros del bloque, especialmente Brasil, Alberto Fernández llamó ayer a “robustecer el Mercosur” en su primer discurso como presidente de Argentina, en el marco de una integración “plural y global” de la región con el mundo. En “un mundo altamente complejo”, aseveró Fernández, “también sentimos a América Latina como nuestro ‘hogar común’”. “Seguimos apostando por una América Latina unida (…). En 1974, el general Juan Domingo Perón señalaba que ‘a niveles nacionales, nadie puede realizarse en un país que no se realiza. De la misma manera, a nivel continental, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice’”, enfatizó.
Un mensaje para Bolsonaro
BUENOS AIRES.- El presidente Alberto Fernández dedicó todo un párrafo de su discurso a la relación con Brasil, en medio de las recientes tensiones con el mandatario Jair Bolsonaro. “Con la República Federativa de Brasil, tenemos para construir una agenda ambiciosa, innovadora y creativa en lo tecnológico, productivo y estratégico”, aseguró Fernández, quien incluso destacó la “hermandad histórica de nuestros pueblos, que va más allá de cualquier diferencia personal”. Si bien Bolsonaro no asistió al acto de asunción de su par argentino, al final envió a su vicepresidente, el general Hamilton Mourão, aunque hasta el lunes a la noche amenazó con no mandar ningún representante.









