Los emisarios del expresidente Mauricio Macri fueron recibidos nuevamente ayer por los representantes de la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, en la segunda cumbre entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA) para negociar los términos de un acuerdo político que, de prosperar sin conflictos, decantará en una alianza electoral en 2027.
El inicio del encuentro
La reunión de este jueves duró aproximadamente dos horas e involucró, del lado de Macri, a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, mientras que los anfitriones fueron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el titular de Diputados, Martín Menem; y el subsecretario de Relaciones Institucionales, Eduardo “Lule” Menem. El mitin comenzó a las 17 y se extendió hasta pasadas las 19.
Según cuentan diversas crónicas, el encuentro comenzó con una celebración de los resultados de la votación de los proyectos oficiales del miércoles en Diputados, acaso la primera prueba de fuego de la flamante alianza entre ambos espacios.
Luego, se pusieron a discutir la verdadera cuestión de fondo: cómo lograr un acuerdo “en todo el país” con el Gobierno para los comicios de 2027. Los informantes aseguraron incluso que hicieron un punteo para evaluar 17 distritos que no administra ni LLA ni el PRO.
“Lo que primero charlamos, y bastante, fue sobre el día ayer (la votación en el Congreso), que creemos que fue muy positivo, en leyes que absolutamente compartíamos con La Libertad Avanza. Después hicimos un repaso de todo el país, cómo están las relaciones entre nuestros dirigentes, a quiénes tenemos, qué posibilidades tiene cada uno”, detalló Ritondo.
Antes de ingresar al mitin, De Andreis ya había contado que Macri ordenó “que hagamos todos los esfuerzos posibles para blindar el cambio en la Argentina y que no vuelva el kirchnerismo”.
Los informantes
A la salida del cónclave concluir, tanto Ritondo como De Andreis confirmaron que iniciaron la búsqueda de un acuerdo nacional, a la vez que ratificaron que aún no se hablaron de condiciones –como por ejemplo que el Gobierno no se meta en provincias donde gobierna el PRO-.
“Nosotros no nos vamos a sentar a una mesa a poner ese tipo de condiciones. El repaso que hicimos es de los distritos donde PRO no gobierna. Para todas las discusiones electorales y con nombre propio, para las candidaturas, falta muchísimo. No hablamos de ninguno de los distritos donde gobierna PRO”, respondió De Andreis ante una consulta de la prensa, aunque matizó: “En la Ciudad de Buenos Aires, el PRO ha demostrado durante todos estos años que gobierna y gana las elecciones. Sin duda, la fuerza de LLA también es muy importante allí. Como nosotros no vamos a hacer nada que perjudique la posibilidad de blindar el cambio, en el primer lugar donde vamos a hacerlo, seguramente, será en la Ciudad de Buenos Aires y trabajaremos para ir juntos en todo el país, no para ir en un distrito sí y otro no”, completó.
Por su parte, Ritondo acotó que “sin dudas” podrían ir juntas ambas fuerzas tanto donde gestiona PRO como donde no. “La lógica es ir en la alianza en todo el país”, afirmó el jefe de la bancada amarilla en Diputados, que recordó también que ellos todavía tienen acuerdos con el radicalismo. “Hicimos un repaso del territorio sin definir candidatos”, acotó.
Por el momento, está claro que LLA quiere que el PRO apoye la reelección de Milei; mientras que Macri pretende de mínima conservar la hegemonía en la Ciudad de Buenos Aires.
Muestras de fidelidad
El miércoles, el PRO volvió a hacer otra muestra de fidelidad cuando apoyó en Diputados dos proyectos que eran importantes para Javier Milei: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y el de Inocencia fiscal II; algo que repitió este jueves en la Cámara alta con el apoyo sin fisuras a los candidatos para llenar las vacantes judiciales que mandó el Gobierno.
El Gobierno pretende acelerar ahora para lograr la anulación de las Paso del año que viene. Pero Ritondo se mostró ambiguo al respecto: dijo que el PRO va a esperar a ver qué pasa con ese proyecto en el Senado (la cámara de origen) para luego definir la postura del partido en Diputados, donde tiene mayor representación (12 bancas).
“Las Paso no tienen ni todo en contra, ni todo a favor. Milei y Macri han sido resultado de la Paso, pero también sabemos que tienen un costo, que la población un año como el que viene tendría que ir a votar seis veces si además hay Paso provincial, que es cansador, y que son un gasto elevado para un Gobierno que viene haciendo del déficit fiscal una política. No hemos tomado una postura definitiva. Depende del debate interno que tengamos y de ver en el Senado cómo avanza. Sino estamos debatiendo sobre una ley que todavía no salió”, explicó Ritondo y De Andreis acotó: “La influencia de PRO está en Diputados”.
Divisiones en el PRO
También es cierto que en el espacio de Macri conviven diversas posturas respecto a un acuerdo electoral con el Gobierno. Las fuentes citadas por la prensa porteña aseguran que Macri está dispuesto a “agotar todas las instancias” para “blindar el cambio” y “no volver al péndulo”, como le ocurrió a él mismo en 2019, cuando perdió la reelección con Alberto Fernández.
Sin embargo, su exministro de Hacienda y actual presidente del Banco de Córdoba, Hernán Lacunza, se mueve como candidato presidencial de Macri para disputarle el trono mayor a Milei. Como contracara, en la Ciudad hace lo propio la karinista Pilar Ramírez, que este jueves estuvo con los hermanos Milei en la conferencia del Presidente en la escuela secundaria ORT.
“El peronismo está vivo, sabemos la flexibilidad que tiene para juntarse y medir mínimo 30 puntos. Eso puede ser letal en la previa de una elección porque los mercados empiezan a moverse y te hacen entrar en un espiral de crisis”, advierten las fuentes amarillas, que intentan atizar al Gobierno para que encare la negociación con el PRO con toda la flexibilidad posible.









