El Ministerio de Salud de la Nación Argentina actualizó el Manual de Normas y Procedimientos de Vigilancia y Control de Eventos de Notificación Obligatoria (ENO) e incorporó por primera vez al cáncer y a la enfermedad renal crónica (ERC) dentro del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, en una medida que apunta a reforzar el monitoreo y la respuesta del sistema sanitario frente a estas patologías.
La decisión, dada a conocer este 6 de mayo desde Buenos Aires, representa un avance clave en la adaptación de las herramientas epidemiológicas a la realidad sanitaria actual, caracterizada por el crecimiento de enfermedades no transmisibles y el envejecimiento poblacional.
En el caso del cáncer, la inclusión permitirá integrar datos provenientes de distintos registros especializados, como el Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino, el Registro Institucional de Tumores de Argentina y los Registros de Cáncer de Base Poblacional. Esta articulación busca mejorar la identificación de patrones de incidencia y mortalidad, optimizar la planificación sanitaria y fortalecer la red de atención oncológica en todo el territorio.
Actualmente, esta enfermedad constituye la principal causa de muerte por patologías entre los 5 y 59 años y la segunda en la población general, con un impacto creciente en las últimas décadas. Con su incorporación al sistema de vigilancia, se espera consolidar información estratégica para el diseño de políticas de prevención, detección temprana y tratamiento.
Por otro lado, la enfermedad renal crónica, también incluida en esta actualización, es una condición que registra un aumento sostenido tanto en Argentina como a nivel global, impulsado principalmente por factores como la diabetes, la hipertensión y la obesidad. Su vigilancia en todos los estadios permitirá mejorar la detección precoz y el seguimiento de pacientes, especialmente en fases avanzadas, además de optimizar la asignación de recursos sanitarios.
La nueva edición del manual también introduce modificaciones en la definición de casos, modalidades de vigilancia y criterios de notificación de un total de 152 eventos organizados en 21 categorías prioritarias. El documento fue elaborado con la participación de equipos técnicos nacionales, autoridades sanitarias, laboratorios y referentes de las 24 jurisdicciones del país.
Desde la cartera sanitaria destacaron que esta actualización constituye una herramienta central para fortalecer la capacidad del sistema de salud en la detección, análisis y respuesta ante los principales problemas sanitarios, así como para generar información confiable que permita diseñar y evaluar políticas públicas basadas en evidencia.









