Puntos de venta en disputa: El Gobierno busca habilitar la venta de fármacos en supermercados, kioscos y plataformas con envío a domicilio. Por su parte, los farmacéuticos exigen mantener la exclusividad en el mostrador profesional para garantizar la trazabilidad y la correcta conservación del producto.
Competencia vs. Seguridad sanitaria: La gestión nacional argumenta que abrir el mercado fomentará la competencia y bajará los precios. Sin embargo, desde la entidad profesional señalan que no hay evidencia de esa baja y advierten sobre el peligro de perder el consejo farmacéutico y multiplicar los casos de intoxicación.
El choque de leyes (Nación vs. Provincia): Mientras el anteproyecto oficial pretende reformar la Ley 17.565 a nivel nacional, en Córdoba rige una legislación provincial específica que prohíbe la venta fuera de las farmacias y que el sector local promete hacer respetar.
Comprar un ibuprofeno en el kiosco, el supermercado o a través de una app podría ser legal en todo el país si avanza el nuevo proyecto del Gobierno. Sin embargo, en Córdoba preparan el terreno para resistir la medida.
El anteproyecto de reforma de la Ley 17.565 impulsado por el Gobierno nacional permitiría que medicamentos de venta libre puedan adquirirse en comercios no especializados, plataformas online y mediante entrega a domicilio. Desde el Colegio de Farmacéuticos de Córdoba advirtieron que la medida implica un riesgo para la salud pública y cuestionaron que no ofrece beneficios concretos para los pacientes.
El presidente de la entidad, Germán Daniele, en diálogo con Hoy Día Córdoba, sostuvo que el proyecto retoma cambios que ya habían sido incorporados en el DNU 70/2023 y cuya aplicación quedó suspendida por decisiones judiciales.
«Lo que no prosperó como DNU quieren que prospere como ley», explicó, al recordar que las entidades farmacéuticas nacionales promovieron acciones judiciales que frenaron aquellas modificaciones.
Daniele remarcó que en Córdoba existe una legislación provincial que impide la comercialización de medicamentos fuera de las farmacias y adelantó que, si la reforma nacional avanza, el sector buscará preservar ese marco normativo.

El rol del farmacéutico
Para el titular del Colegio, el principal problema de la venta de medicamentos fuera del ámbito farmacéutico es la pérdida del asesoramiento profesional.
«Ningún medicamento es inocuo», afirmó, al señalar que incluso analgésicos de uso habitual como el paracetamol o el ibuprofeno pueden provocar efectos adversos graves cuando se utilizan en dosis inadecuadas o durante períodos prolongados. Entre las complicaciones mencionó intoxicaciones, hemorragias digestivas y otros daños asociados a la automedicación.
En ese sentido, sostuvo que el farmacéutico cumple una función sanitaria al orientar sobre dosis, contraindicaciones e interacciones con otros tratamientos, además de garantizar la trazabilidad y correcta conservación de los productos.
Debate sobre precios y acceso
Uno de los argumentos oficiales para impulsar la venta de medicamentos fuera de farmacias es fomentar la competencia y facilitar el acceso. Sin embargo, Daniele consideró que esa relación no está demostrada.
A su criterio, una medida más efectiva para generar competencia sería que los médicos prescriban únicamente el principio activo y no una marca comercial, permitiendo que el paciente compare precios entre diferentes laboratorios con el asesoramiento del farmacéutico.
«No sé de dónde sacan que comprando el medicamento en un kiosco va a ser más barato», planteó.
También recordó que experiencias de desregulación en la década de 1990 derivaron, según el sector, en la aparición de medicamentos adulterados, laboratorios clandestinos y un incremento de la informalidad en la comercialización.

Más medicamentos de venta libre
El debate legislativo coincide con una decisión clave del organismo regulador. A través de la Disposición 4714/2026, la ANMAT aprobó el pase a venta libre de diez nuevos principios activos destinados a afecciones leves.
La lista incluye medicamentos de consumo masivo como antihistamínicos (fexofenadina, levocetirizina), antiespasmódicos (trimebutina), antivertiginosos (dimenhidrinato), colirios para alergias (olopatadina, nafazolina) e ivermectina, entre otros.
Desde la cartera de Salud aseguran que se trata de fármacos con más de cinco años en el mercado, de probada seguridad y respaldados por agencias internacionales como la FDA o la EMA. Además, sostienen que estimula la competencia: según cifras oficiales, los protectores gástricos («prazoles») pasaron a venta libre en 2024 y desde entonces aumentaron muy por debajo de la inflación general.

Para las entidades farmacéuticas, el cambio esconde una trampa económica. Al perder la condición de venta bajo receta, estos medicamentos dejan de tener descuento por obra social o prepaga, por lo que el paciente pasa a pagarlos al 100%. «El problema no es que sean de venta libre, sino que ambas medidas avanzan en paralelo: se quita la cobertura médica y, al mismo tiempo, se los quiere sacar de la farmacia», sintetizan desde el sector.
«No nos preocuparía si siguieran dentro del ámbito farmacéutico; el problema es que ambas medidas avanzan en paralelo», señaló.
Daniele también alertó sobre el crecimiento de la automedicación y recordó que el Colegio continúa denunciando la comercialización ilegal de fármacos, incluso antibióticos, en comercios no habilitados. En ese marco, insistió en que la resistencia antimicrobiana constituye un problema sanitario mundial asociado al uso indebido de estos medicamentos.
Mientras el proyecto aún no ingresó al Congreso, el Colegio de Farmacéuticos de Córdoba anticipó que seguirá impulsando el mantenimiento de la legislación provincial y reclamando que cualquier modificación al régimen de dispensación tenga como eje la seguridad de los pacientes y el uso responsable de los medicamentos.
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