Un adolescente de 13 años permanecía ayer internado en grave estado en el Hospital de Niños luego de ser atacado el domingo pasado por una patota de 16 menores de edad que lo golpearon brutalmente y le dieron un ladrillazo en la cabeza, en la plaza Jerónimo Del Barco de barrio Alberdi de nuestra ciudad. Por el hecho, ya fueron identificados tres de los agresores, de 13 y 15 años, este último sería quien lo golpeó con el ladrillo y ayer a última hora fue trasladado al Complejo Esperanza.
El violento episodio ocurrió a las 22.30, en la esquina de avenida Colón y Garzón Maceda, y desde entonces la víctima, Lázaro Rivarola, está internada con daño cerebral irreversible. Al momento del hecho, el adolescente agredido se encontraba con un amigo, cuando la patota de jóvenes lo increpó para luego comenzar con la golpiza.
Al respecto, la fiscal del tercer turno del Fuero Penal Juvenil, Norma Scaglia, detalló: “A través de una pelea que por motivos que en este momento de la investigación se desconocen, Lázaro Rivarola, de 13 años, habría recibido un impacto en su cráneo con un trozo de cerámica adosado a concreto, produciéndole una fractura en el cráneo. Él se encuentra en este momento internado en el Hospital de Niños de la Santa Trinidad en la unidad de terapia intensiva y, luego de haber sido operado en dos oportunidades, tiene un diagnóstico de daño cerebral irreversible”.
Por su parte, el joven que acompañaba a Lázaro contó: “Ellos se ponen atrás mío y mi amigo empezó a discutir, yo me metí, me dijeron ‘qué, ¿vos también te vas a meter?’ y me pegaron una patada en la cara”. “Uno de esos chicos no sé si le tenía envidia, bronca a Lázaro porque la chica de él que estaba con el que discutió Lázaro lo hablaba y ahí le empezó a agarrar bronca. Esto fue hace un par de meses”, relató el adolescente a Radio Universidad, y dijo que sólo conocían a los agresores por las redes sociales.
“Nos encerraron. Eran 16 ellos (…). Yo no quería que pelee Lázaro, no somos de pelear. Lo provocaron esta vez y bueno… Yo cuando quise calmar todo me metieron una patada que quedé ciego, la vista se me puso borrosa. En el mismo momento empezamos a correr los dos al mismo tiempo. Corrimos y en un momento lo pierdo a Lázaro de vista, no lo veo, y cruza la Colón y yo me voy para un costado, para la izquierda donde está la estación de servicio. Y ahí había un hombre, taxista, que le digo ‘gracias’ porque si no hubiera estado él hubiera estado peor con Lázaro”, detalló el chico.
Luego, el hombre lo llevó a hacer la denuncia en la Policía. El joven recién se enteró del estado de Lázaro al llegar a su casa.
Mientras la investigación avanza con el análisis de los domos de video vigilancia y los testimonios de los testigos, ayer, los familiares del joven atacado llevaron a cabo una manifestación en la plaza de los hechos. Allí, la concentración buscará reclamar justicia por la golpiza.









