El Tribunal Oral Federal N° 2 de Córdoba dictó sentencia en el juicio contra los integrantes de la comunidad religiosa Dimensión Cielo, una causa que inició a finales de 2020 y que concluyó con la condena de sus principales investigados.
Los jueces Enrique Lilljedahl, María Noel Costa y José Fabián Asís, y con el fiscal Carlos Gonella como acusador, declararon culpable al pastor evangélico Elías Daniel Argüello Soria, sindicado como el líder y principal responsable de la organización, imponiéndole la pena de nueve años de prisión más accesorias legales como autor del delito de trata de personas agravado. En el mismo fallo, su pareja y señalada como la «profeta» de la congregación, Daiana Felisa Herrera, recibió una pena de cuatro años de prisión tras ser considerada partícipe secundaria penalmente responsable del mismo delito.
La resolución judicial también alcanzó a los demás implicados en la estructura que funcionaba bajo una fachada de emprendimientos panificadores e inmobiliarios. Ricardo Matías Mercado, conocido en la comunidad como “Eliseo”, y Marcos Matias Burini, alias “Mateo”, fueron declarados culpables en calidad de partícipes secundarios y condenados a la pena de cuatro años de prisión.
Por el contrario, el tribunal resolvió absolver de culpa y cargo a Maximiliano David Mercado, alias “Benjamín”, por el delito de trata de personas con fines de explotación laboral y reducción a la servidumbre por el cual llegó acusado al debate, ordenando el cese inmediato de todas las restricciones impuestas oportunamente en su contra de acuerdo con lo planteado por el Ministerio Público Fiscal conducido por Carlos Gonella.
De esta manera, la Justicia Federal clausuró el debate oral en torno a los hechos que fueron procesados en 2024, ratificando las agravantes por engaño, abuso de la situación de vulnerabilidad de las siete víctimas afectadas y la pluralidad de autores en los casos del pastor Argüello, Herrera, Burini y Ricardo Mercado, quienes operaban desde la localidad de San Francisco aprovechando la sumisión religiosa para consumar la explotación.









