Laburen.com, la startup argentina especializada en el desarrollo e implementación de agentes de inteligencia artificial para la automatización de procesos empresariales, fue seleccionada como uno de los cuatro emprendimientos que representarán a la provincia de Córdoba en la Final Nacional del Concurso Emprendimiento Argentino 2026. Detrás del proyecto está Sebastián Rinaldi, con quien conversamos para conocer cuáles fueron los primeros pasos de la empresa y cómo evolucionó hasta llegar a esta instancia.
La iniciativa federal, organizada por el Ministerio de Economía de la Nación mediante la Dirección Nacional de Fortalecimiento de Capacidades Emprendedoras, reunió en esta edición a 972 proyectos de todo el país, entre los cuales 69 compitieron dentro de la jurisdicción cordobesa. La instancia decisiva se llevará a cabo durante la segunda quincena de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires.
La empresa resultó ganadora de la etapa provincial dentro de la categoría Emprendimientos Tecnológicos y de Innovación Científica, en el segmento de Crecimiento y Expansión. Durante la evaluación realizada en territorio cordobés, un jurado integrado por representantes del sector público, privado y referentes del ecosistema emprendedor analizó las propuestas en función de cinco criterios centrales: innovación del producto o servicio, diferenciación y atractivo de mercado, modelo de negocio, escalabilidad y solvencia del equipo de trabajo.
El certamen otorgará a los proyectos distinguidos acceso a instancias de formación internacional, becas para capacitación y programas de posgrado, créditos en servicios en la nube, herramientas tecnológicas, vinculación con redes empresariales y la concesión del Sello Emprendimiento Argentino.
En relación con el reconocimiento obtenido, Rinaldi remarcó el valor del trabajo interdisciplinario detrás del software. “Desde el principio entendimos que para que la inteligencia artificial genere un impacto real en las empresas no alcanza solamente con tener una buena tecnología: también hace falta un equipo que entienda los problemas de cada negocio y sepa cómo resolverlos”, sostuvo.
Empleados virtuales integrados a la operación
A diferencia de los asistentes conversacionales o chatbots tradicionales orientados únicamente a responder consultas, la plataforma de Laburen se estructura en torno a agentes de inteligencia artificial capaces de integrarse a los sistemas de gestión de las empresas para ejecutar tareas operativas. Estos operan como empleados virtuales entrenados para objetivos específicos, asumiendo funciones concretas como la gestión de reservas, la elaboración de cotizaciones, la consulta de inventarios en tiempo real, el seguimiento de operaciones comerciales y la coordinación de flujos de trabajo internos.
El modelo operativo de la startup combina esta infraestructura de software propia con el acompañamiento directo de un equipo de especialistas. El proceso abarca desde la identificación de oportunidades de automatización hasta el desarrollo, la integración y la puesta en marcha de los agentes en áreas comerciales, operativas y administrativas. Actualmente, la compañía forma parte de los programas globales de aceleración NVIDIA Inception, Microsoft for Startups y Google for Startups.
Los primeros pasos
El trayecto que posicionó a la firma en la definición nacional combina la formación autodidacta con el paso de Rinaldi por las aulas universitarias cordobesas. Criado en Bialet Massé, el emprendedor aprendió a programar por su cuenta y comenzó a desempeñarse en ciencia de datos durante su educación secundaria.
Al finalizar el colegio secundario a los 17 años, Rinaldi ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y en paralelo obtuvo su primer empleo formal en el sector tecnológico como becario en ciencia de datos. Tras una primera experiencia al frente de una empresa de servicios informáticos que resultó un fracaso comercial, el fundador encaró hacia finales de 2020 el proyecto precursor de la firma. No obstante, la aceleración global del sector tecnológica registrada tras el lanzamiento público de ChatGPT en noviembre de 2022 motivó que en 2023 la iniciativa adoptara formalmente la denominación de Laburen.com, iniciando un ciclo de fuerte expansión operativa entre 2023 y 2024.
El diagnóstico de mercado
En su análisis sobre la incorporación de tecnología al entramado productivo, Rinaldi advirtió que muchas empresas del interior del país, así como de los cordones industriales de Córdoba y el Gran Buenos Aires, tienen dificultades para avanzar en sus procesos de digitalización. Según explicó, la falta de organización interna y de personal especializado limita la posibilidad de detectar dónde la inteligencia artificial puede generar resultados concretos.
“Las empresas en general cometen todos los errores, hay una cuestión que es multicausal y la verdad no he visto empresas que no los cometan. (…) La mayoría de pymes, hasta medianas te diría, tienen personas que hacen un poco de todo y no tienen definido dónde la IA les puede aportar un valor”, señaló Rinaldi.
Desde su experiencia en el sector, Rinaldi estimó que el 95% de las empresas que incorporan inteligencia artificial fracasa al intentar implementarla. Según explicó, uno de los principales problemas es subestimar el trabajo que requiere integrar estas herramientas a una organización. “Comprar inteligencia artificial no es comprar ChatGPT. Para eso necesitás un montón de laburo, entender un montón de la tecnología y entender un montón de tu negocio. La mayoría de las empresas lo hace mal, mientras que el otro 5 por ciento está consiguiendo resultados exponenciales”, sostuvo.
El fundador también consideró que Argentina está rezagada en la adopción de inteligencia artificial y la digitalización empresarial frente a países como Chile, Uruguay, Brasil y México. En cuanto al impacto de la automatización en el empleo, rechazó que necesariamente implique la pérdida de puestos de trabajo y planteó que puede permitirles a los equipos dedicarse a tareas que antes quedaban relegadas.
“No lo tenés que pensar como un chatbot, sino como un compañero que está laburando desde su casa. Al principio piensan ‘che, esto capaz me deja sin trabajo’, pero al final del día eso no pasa. Lo que pasa es que vos liderás a la gente para hacer otras tareas a las que nunca llegaba, porque siempre hay más trabajo. En Argentina siempre faltan manos”, enfatizó.









