En el marco del Mes Aniversario del Cementerio San Jerónimo, y para celebrar los 183 años, este martes 15 de septiembre se realizará a las 18:00 horas una visita especial, donde la historia, la cultura y el patrimonio de nuestra ciudad serán los protagonistas.
En la actividad estará presente el escritor e historiador Mariano Saravia, quien durante los últimos años ha contribuido, a través de sus investigaciones y publicaciones, a recuperar y difundir la historia del Cementerio San Jerónimo.
En su libro Cementerio San Jerónimo – 180 años, el escritor propone mucho más que un recorrido por la historia de un cementerio, invita a mirar a Córdoba a través de sus memorias, de sus protagonistas y de las historias que descansan en esta necrópolis.
La obra cuenta desde los pueblos originarios y los enterramientos de la época colonial hasta la creación del Cementerio San Jerónimo, el 15 de septiembre de 1843, permitiendo descubrir cómo, a través del tiempo, este lugar se convirtió en parte fundamental de la identidad cordobesa.
Como recuerda el autor, la memoria permite que quienes ya no están físicamente continúen viviendo entre nosotros; ya que cada panteón, cada nombre y cada historia guardan una parte de la ciudad. Cada visitante que camina por el San Jerónimo recorre la historia de Córdoba.
La actividad es libre y gratuita, con cupo limitado por orden de llegada. Cabe destacar que la participación no requiere inscripción previa.
183 años
Inaugurado un 15 de septiembre de 1843, el Cementerio de San Jerónimo se encuentra ubicado en el corazón de Barrio Alberdi. Su diseño se asimila al de una ciudad: en el centro se ubicó una plaza, cerca de ella están los lugares reservados a las familias más influyentes y el clero; mientras que la parte más alejada estaba reservada, por aquel entonces, para los vecinos “de segunda categoría”.
Por dentro, las calles llevan nombres de santos, y los panteones representan a las viviendas familiares en la búsqueda por mantener los lazos aún después de la muerte.
Sus tumbas y mausoleos tienen estilos arquitectónicos como el neoclásico, renacentista, neogótico y modernista; además una capilla, ubicada al costado del cementerio que lleva su nombre en honor al Patrono de la ciudad, Capilla de San Jerónimo.
El ingeniero Fermín Manrique fue contratado para diseñar el cementerio por parte del gobernador Manuel Quebracho López, quien dirigía Córdoba y era amigo personal del gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas.
Por aquel entonces, Manrique decide escribirle una carta a Rosas en donde le manifiesta que no debe confiar en el gobernador de Córdoba porque lo puede traicionar. Al recibirla, Rosas decide reenviárselo a Quebracho López.
El 15 de septiembre queda inaugurado el cementerio por la mañana en un acto oficial. Por la tarde de ese mismo día, una comitiva de la Gobernación retiró a Manrique de su casa y es llevado a lo que era el Paseo de la Alameda, hoy Paseo de Sobremonte. Allí lo esperaba una comitiva de la Policía, Quebracho López y un sacerdote. Quebracho le enseña a Manrique la carta que recibió de Rosas y este acepta que él la escribió. Posteriormente es trasladado hasta la puerta del cementerio, donde el sacerdote le da el extremaunción y es fusilado por traición.
Manrique queda en la historia del cementerio no solo por haber sido quien lo diseñó, sino porque fue el único en haber inaugurado el cementerio dos veces en un mismo día: por la mañana, en un acto protocolar y por la tarde como el primer fallecido en ser enterrado allí.
Hoy, 183 años después, en el camposanto descansan los restos de alrededor de 30.000 personas y sus calles, tumbas, panteones y mausoleos son visitadas por miles de ciudadanos.









