Huracán dio el gran golpe del fin de semana y se quedó con un triunfo 3-2 frente a Boca en La Bombonera. Con este resultado, el elenco comandado por Diego Martínez selló su clasificación a la siguiente ronda, dejando con las manos vacías a uno de los principales candidatos y rompiendo además una racha adversa de casi tres décadas sin victorias en ese escenario.
Ventaja visitante y empate agónico
El encuentro comenzó con emociones desde el vestuario, ya que Leonardo Gil madrugó a la defensa local y abrió el marcador a los cinco minutos de la etapa inicial. A partir de allí, el Xeneize de casa asumió el protagonismo buscando la igualdad, mientras que la visita se replegó con inteligencia para sostener la diferencia y apostar por algún contragolpe veloz.
Cuando parecía que los de Parque Patricios se llevaban el boleto en el tiempo reglamentario, Milton Giménez apareció sobre el cierre para desatar el delirio del público xeneize. A los 42 minutos del complemento, el delantero estampó un empate transitorio fundamental que obligó a estirar el suspenso hacia la el tiempo suplementario.
Un cierre vibrante y lleno de rojas
El alargue tuvo absolutamente todos los condimentos posibles y como gran figura al mediocampista paraguayo Óscar Romero, quien cumplió con la inexorable “ley del ex”. El volante estiró la ventaja con dos ejecuciones impecables desde el punto penal, marcando a los cuatro y a los trece minutos de la primera mitad del tiempo extra. Poco después, el panorama sumó tensión por las expulsiones directas del delantero Eric Ramírez y el defensor Fabio Pereyra.
A pesar de jugar en superioridad numérica el tramo final, Boca solo logró descontar mediante Ángel Romero a los diez minutos de la segunda porción, despidiéndose así del campeonato de forma prematura. Ahora, la institución de La Ribera deberá focalizarse enteramente en la Copa Libertadores para recibir a Cruzeiro, mientras que Huracán aguardará por el vencedor del cruce entre Argentinos Juniors y Lanús.









