Inter de Milán gritó campeón de la Copa Italia tras derrotar por 2 a 0 a Lazio en la final disputada en el Estadio Olímpico de Roma. Con el aporte goleador de Lautaro Martínez, el equipo sumó un nuevo trofeo a sus vitrinas y cerró una temporada perfecta a nivel doméstico, ya que días atrás había festejado la obtención del título de la liga.
El encuentro comenzó de manera muy disputada, física y con imprecisiones por parte de ambos bandos. Sin embargo, el Nerazzurro logró destrabar el marcador a los 15 minutos gracias a una jugada de pelota parada. Federico Dimarco ejecutó un tiro de esquina cerrado y, en su afán por despejar, Adam Marusic terminó introduciendo la pelota en su propio arco para marcar el 1 a 0 a favor del cuadro lombardo.
Lejos de conformarse, los dirigidos por Chivu mantuvieron la presión alta y encontraron su recompensa a los 35 minutos de la etapa inicial. El neerlandés Denzel Dumfries recuperó el balón en campo rival tras asfixiar la salida de Nuno Tavares y asistió con un centro rasante al “Toro”. El delantero argentino ingresó por el segundo palo, empujó la redonda hacia la red y sentenció el resultado definitivo en la capital italiana.
Los números de un capitán histórico
El festejo no fue uno más para el atacante albiceleste. Con este nuevo éxito colectivo, continúa agigantando su leyenda en la institución y alcanzó marcas impresionantes que lo meten de lleno en las páginas doradas del club: llegó a nueve coronas oficiales desde su arribo en 2018 (tres Scudettos, tres Supercopas y tres trofeos de esta índole) y se consolida en el tercer lugar de los máximos artilleros históricos con 176 gritos, solo por detrás de Giuseppe Meazza (284) y Alessandro Altobelli (209).
En el complemento, el elenco milanés supo administrar la ventaja con inteligencia. A pesar de algunos intentos aislados de Gustav Isaksen para descontar, la solidez defensiva clausuró el partido. El bahiense se retiró ovacionado a los 77 minutos al ser reemplazado por Ange-Yoan Bonny, coronando así una jornada inolvidable en la que volvió a levantar el galardón como líder absoluto de sus compañeros, guiando al plantel hacia una hazaña grupal que Inter solo había logrado en las temporadas 2005/06 y 2009/10.









