La derrota de Los Pumas por 47-38 frente a Escocia, en el Estadio Mario Alberto Kempes, dejó mucho más que un traspié en el estreno del Nations Championship. En el análisis interno del seleccionado argentino apareció una palabra que se repitió una y otra vez: urgencia. Para el entrenador asistente Andrés Bordoy, allí estuvo una de las principales diferencias entre ambos equipos y uno de los aspectos que el staff buscará corregir de inmediato antes del compromiso del próximo fin de semana frente a Gales.
Lejos de buscar excusas, Bordoy reconoció que el seleccionado no consiguió comenzar la temporada con el nivel que había mostrado en la ventana internacional de noviembre último, uno de los objetivos que se habían planteado durante la preparación. «No pudimos comenzar como habíamos terminado el año pasado. Ese era nuestro objetivo y nos preparamos para eso. En los tres entrenamientos que tuvimos tratamos de poner en funcionamiento nuestras prioridades y nuestra metodología, pero claramente hoy tenemos cosas para mejorar», sostuvo.
En ese sentido, explicó que el cuerpo técnico ya realizó un diagnóstico de la actuación frente al conjunto escocés y que todo el trabajo de la semana estará orientado a corregir esos aspectos. «Ya tenemos un diagnóstico claro de lo que fue el partido y desde hoy mismo empezamos a preparar el encuentro con Gales. Tenemos que mejorar en todos los puntos que no se vieron bien frente a Escocia«, afirmó.

Uno de los conceptos sobre los que más insistió durante la charla fue el de la urgencia, una característica que considera parte del ADN del equipo y que, según su visión, estuvo ausente durante buena parte del encuentro. «Cuando hablamos de urgencia hablamos del trabajo sin pelota. Es la intensidad para correr, presionar, volver a defender o disputar una pelota. Nosotros buscamos que siempre haya más camisetas celestes y blancas que del rival alrededor de la acción, y eso esta vez no ocurrió como pretendíamos», explicó.
Para Bordoy, esa diferencia quedó reflejada en muchas acciones puntuales del partido. «A nivel de urgencia e intensidad fueron superiores a nosotros. Cuando había que salir a cargar una pelota, cuando había que cazar o subir fuerte, muchas veces había más camisetas de Escocia que de Los Pumas. En noviembre había sido exactamente al revés», comparó.
Más allá del aspecto actitudinal, el entrenador también hizo foco en cuestiones técnicas. Desde su área específica señaló que las formaciones fijas necesitan mayor consistencia, especialmente en la defensa del maul. «Hubo siete oportunidades de maul para Escocia, una terminó en try y otra nos puso en dificultades. Tenemos que conectar mucho mejor, llegar más rápido y defender esa formación con mayor coordinación. Es un aspecto al que le dimos mucho foco en la semana, pero todavía tenemos margen de mejora», analizó.

Consultado sobre si los seleccionados europeos suelen complicar especialmente a Los Pumas por su disciplina táctica, Bordoy no compartió esa mirada. Consideró que cada rival presenta fortalezas distintas y que Escocia simplemente logró imponer las propias: «No creo que sea una cuestión de que los europeos hacen mejor el ABC. Todos los equipos internacionales trabajan muchísimo esos aspectos. Escocia tiene una identidad muy marcada, con mucha posesión, ataques largos y una gran disciplina en las formaciones fijas y la defensa. Fueron superiores en algunos sectores del juego y por eso terminaron llevándose la victoria», explicó.
Pese a la derrota, el integrante del cuerpo técnico rescató algunos aspectos positivos. Entre ellos destacó la reacción del equipo y la decisión de seguir buscando el partido hasta el último minuto: «Hicimos 38 puntos y el equipo estuvo en cancha hasta el final. Nunca bajó los brazos pese a que el resultado era adverso. Eso fue realmente positivo», valoró.
En la misma línea, descartó que el equipo haya tenido una actitud pasiva durante el encuentro y recordó que el inicio había sido alentador. «Arrancamos imponiéndonos, marcando rápido y buscando el partido. Tuvimos una secuencia de 26 fases que terminó favoreciéndonos. El problema fue sostener esa consistencia durante los 80 minutos. Tenemos que encontrar cómo conectar mejor para mantener la misma intensidad durante todo el partido», indicó.

Bordoy también relativizó el peso que pueda tener el ranking mundial o la condición de favorito frente a algunos rivales. Para él, la preocupación pasa exclusivamente por el rendimiento: «La única preocupación que tenemos es cómo mejorar partido a partido y entrenamiento a entrenamiento. No me gusta hablar de presión. Lo importante es que el rendimiento sea la consecuencia de hacer bien las cosas, no de pensar si estamos arriba o abajo en el ranking», señaló.
Ahora, toda la atención está puesta en Gales, un rival que, según advirtió, llega en un momento muy diferente al que enfrentaron en noviembre. «No es el mismo Gales. Ganó sus últimos tres partidos y viene recuperando esa identidad de equipo muy combativo, fuerte en el contacto, en el ruck y en las formaciones fijas. Va a ser una linda batalla y una buena oportunidad para demostrar una mejora respecto al partido con Escocia«, sostuvo.
Con la autocrítica hecha y el análisis ya realizado, Bordoy dejó un mensaje optimista de cara a lo que viene. Aseguró que el grupo confía en recuperar rápidamente las virtudes que lo llevaron a cerrar el año pasado con un alto nivel competitivo: «Tenemos muchas cosas para mejorar, pero hay que seguir creyendo en el proceso y reforzar el ADN de este equipo: la urgencia y la intensidad. Estoy convencido de que lo vamos a encontrar y, cuando eso pase, también van a llegar mejores resultados», concluyó.









