Como ocurre en la mayoría de los cambios de gestión, el traspaso de mando en el Gobierno de la Municipalidad de Córdoba se avecina con polémica por el incremento del gasto corriente aplicado por intendente Ramón Mestre, que el último mes firmó más de 30 decretos para otorgar bonificaciones, horas extras y prolongaciones de jornada a los empleados municipales.
La medida preocupa al equipo del intendente electo, Martín Llaryora, porque se suma a otras decisiones recientes del mandatario radical que incrementan sensiblemente los gastos de las arcas municipales, como el aumento de la deuda con proveedores o la decisión compensar con recursos corrientes el transporte urbano.
Sin embargo, el secretario General de la Municipalidad, Daniel Arzani, salió ayer a defender los decretos que comprometen casi 195.000.000 de pesos adicionales en el rubro salarial, principal gasto del presupuesto municipal. Arzani aseguró que en la mayor parte de los casos se trata de la renovación de extras salariales que esos agentes ya cobraban, aunque no especificó cuántos empleados municipales las cobrarán por primera vez. También afirmó que en muchos casos se trata de bonificaciones de “pago obligatorio” según el Estatuto del Personal Municipal.
Respecto de las prolongaciones de jornada y horas extras, aseguró que se otorgaron para casos de “estricta necesidad”, y recalcó que durante las dos gestiones de Mestre hubo un descenso constante del pago de horas extras: según la información aportada a la prensa, este año se abonarán 238.000 horas extras contra el récord de 914.000 de 2011. El funcionario concluyó que la gestión Mestre “fue histórica” en el manejo de los recursos humanos, aunque cerrará con un centenar de empleados más en la planta de empleados de cuando llegó.
Sin embargo, desde el equipo de Llaryora alertaron por “actos de gobierno que condicionan la transición y comprometen gastos que deberá afrontar la futura gestión”. “La actual gestión está adoptando decisiones económicas fuertes, que pueden transformar la situación de emergencia en situación de desastre, o, mejor dicho, agravar el desastre”, indicaron los voceros de Llaryora. Vale recordar que el intendente peronista anunció que iniciará la nueva gestión bajo un “régimen de emergencia económica” por la deuda flotante y los compromisos financieros que heredará de la gestión Mestre.









