El precio internacional del petróleo registró este lunes una fuerte caída y volvió a ubicarse por debajo de los US$90 por barril, en un contexto de menor tensión en Medio Oriente tras la decisión de Estados Unidos de pausar, por segunda noche consecutiva, los ataques militares contra Irán.
Durante la jornada, el Brent, referencia para el mercado argentino, llegó a cotizar en torno a los US$87 por barril, con una baja cercana al 5%, mientras que en algunos momentos de la rueda profundizó el descenso hasta los US$85,65, acumulando una caída superior al 6%. En paralelo, el WTI, referencia en Estados Unidos, retrocedió alrededor del 7% y se ubicó en US$83,03 por barril.
La baja respondió al alivio que generó entre los inversores la suspensión temporal de los bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní, una decisión que renovó las expectativas de una posible desescalada del conflicto y redujo, al menos por ahora, el temor a interrupciones en el suministro mundial de crudo.
Como consecuencia, los mercados financieros reaccionaron positivamente. Las principales bolsas de Asia y Europa iniciaron la semana con importantes subas, impulsadas por una disminución de la prima de riesgo geopolítico que había llevado al Brent a superar brevemente los US$100 por barril durante las semanas previas.
Sin embargo, los analistas advierten que el escenario continúa siendo frágil. Si bien Irán moderó temporalmente sus represalias y Washington abrió una instancia para retomar las negociaciones diplomáticas, persisten focos de incertidumbre que podrían volver a presionar sobre los precios de la energía.
Entre ellos figuran la situación en el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo, los ataques atribuidos a rebeldes hutíes contra instalaciones saudíes y las restricciones operativas que aún afectan a un importante puerto petrolero ruso en el Mar Negro tras ofensivas con drones ucranianos.
Especialistas del sector sostienen que el mercado comenzó a descontar parte del riesgo geopolítico incorporado en las últimas semanas, aunque consideran prematuro hablar de una estabilización definitiva. Las cuestiones vinculadas al programa nuclear iraní, el control del Estrecho de Ormuz y la evolución de las negociaciones internacionales continúan siendo factores determinantes para la cotización del crudo.
En Argentina, la evolución del precio internacional del petróleo sigue de cerca el mercado de los combustibles. No obstante, la marcada volatilidad registrada en las últimas semanas dificulta proyectar si esta baja podrá trasladarse en el corto plazo a los valores de las naftas y el gasoil en el mercado interno.
Además, la evolución del crudo será uno de los indicadores que observarán los principales bancos centrales del mundo, especialmente la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), ya que una estabilización de los precios de la energía podría contribuir a moderar las expectativas de inflación a nivel global.
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