MADRID.- El gobierno de Pedro Sánchez ofreció una salida a la crisis política y humanitaria desatada en Europa por la resistencia del gobierno italiano a dejar desembarcar al barco “Open Arms”, que llevaba más de 134 náufragos a bordo y 17 días navegando en el Mediterráneo en busca de un puerto seguro. El Ejecutivo socialista ofreció primero el puerto español de Algeciras, al sur de la península Ibérica, para desembarcar al centenar de migrantes ante “la inconcebible respuesta de las autoridades italianas (…) de cerrar todos sus puertos”.
Sin embargo, la ONG humanitaria rechazó ayer la opción por considerar “absolutamente inviable” navegar casi 1.000 millas hasta Algeciras desde su ubicación actual, cerca de la isla italiana de Lampedusa, debido a la “emergencia humanitaria” que lleva a bordo. “Después de 26 días de misión, 17 de espera con 134 personas a bordo, una resolución judicial a favor y 6 países dispuestos acoger (a los refugiados), ¿quiere que naveguemos 950 millas, unos 5 días más, a Algeciras, el puerto más lejano del Mediterráneo, con una situación insostenible a bordo?”, cuestionó Oscar Camps, presidente de la ONG Proactiva Open Arms.
En cambio, las autoridades del barco enviaron una nueva “solicitud urgente” a Lampedusa para desembarcar a los migrantes, cuyas “condiciones psicofísicas son críticas” tras 17 días a bordo. Claro que la respuesta del ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, fue impiadosa pues criticó que el barco rechazara la oferta española: “Increíble e inaceptable, ¿organizan cruceros turísticos y deciden dónde desembarcar?”, tuiteó el líder de la ultraderechista La Liga. Ante esta situación, que el Ejecutivo español aseguró llevará a la Unión Europea (UE) y a organismos defensores de los derechos humanos, Sánchez ofreció ayer a la ONG que desembarque en “el puerto español más cercano”: Palma de Mallorca o el de Maó, en Menorca, con el acuerdo de las autoridades de Baleares. Por lo pronto, el buque al menos pudo desembarcar el sábado en Lampedusa a 27 menores no acompañados pese a la resistencia de Salvini.









