El gobierno nacional va camino a sumar una nueva polémica pública por el destino de las reservas en oro del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que ha inicios de la gestión de Luis Caputo en la cartera de Economía fueron extraídas de la entidad para ser trasladadas en avión al exterior hacia un destino desconocido. La noticia fue un pequeño escándalo en 2024 que derivó en pedidos de acceso a la información pública, especulaciones sobre las operaciones realizadas con esas divisas y debates sobre la seguridad jurídica que tendrían en el extranjero, además de las naturales dudas sobre la transparencia de la gestión libertaria, apenas había iniciado.
Sin respuestas oficiales
Sin embargo, ni el gobierno nacional ni las autoridades del BCRA salieron nunca a responder las preguntas, aún cuando la propia Justicia le ordenó a finales del año pasado contestar los diferentes pedidos de información pública presentados por dirigentes opositores y entidades sindicales como la Asociación Bancaria.
El misterio se sostuvo hasta este miércoles, cuando el presidente de la entidad, Santiago Bausilli -socio de Caputo en la consultora Anker Latinoamérica y ex compañero de trabajo en el J.P. Morgan y el Deutsche Bank-, se vio acorralado por la oposición en el plenario de comisiones del Senado de la Nación que debatía la reforma de la Carta Orgánica de la entidad.
Allí, Bausilli aseguró que el oro fue enviado al Bank for International Settlements (BIS), con sede en Suiza, para aprovechar una oportunidad de mercado para mejorar la calidad y liquidez de los lingotes del BCRA.
“Se nos dio la circunstancia a principios de 2024 de que había una alta demanda por lingotes de oro en el mercado, con lo que bajaron los costos de aceptación de los lingotes más viejos, que tienen calidad más dudosa y son más difíciles de analizar; entonces tomamos la decisión de aprovechar esa oportunidad para lograr, a un costo más bajo que el histórico, convertir ese oro de calidad baja en oro de alta calidad, entonces se trasladó y se depositó en el BIS de Suiza, que es donde sigue estando”, aseveró entonces Bausilli, quien se permitió chicanear a la oposición al afirmar que “es más atractivo armar una telenovela y denunciar una conspiración en torno a esa historia, que es mucho más simple y muy lineal y está toda documentada como expliqué”. Para completar, Bausilli aseguró que las operaciones habían sido revisadas por auditorías internas, externas y por la propia Auditoría General de la Nación (AGN), el órgano de control encargado de examinar las cuentas públicas del Estado. “La información está disponible, está auditada y están los informes de auditoría: 2023, 2024 y 2025 (…) están y no tienen comentarios”, remató el titular del BCRA.
La desmentida de la OA
Pues bien, en menos de 24 horas la propia AGN salió a desmentir al funcionario en un informe entregado a la senadora nacional Juliana Di Tullio (Justicialista-Buenos Aires) donde sostuvo exactamente lo contrario a lo expuesto por Bausili en el Senado, contradicción que disparó inmediatamente las dudas sobre la veracidad de sus explicaciones y sobre el destino final del patrimonio nacional. El organismo no sólo informó que no pudo auditar la transferencia del oro al extranjero, sino que aseguró que “los contratos de colocación de lingotes de oro con el BIS y/o cualquier otro depositario del exterior… no existen a la fecha ni los había al 31/12/2024”.
“En relación a la trazabilidad de las reservas de oro del Estado Nacional colocadas en el extranjero, se informa que el BCRA ha cumplimentado con la entrega total de la información requerida por esta AGN para realizar dicha evaluación específica. Sin embargo, la información remitida por el BCRA se encuentra aún en proceso de análisis por la demora –más de un año-, incurrida por la autoridad monetaria en dar acceso a la misma”, informó el escrito firmado por Juan Manuel Olmos, que precisó que “no ha concluido el análisis pertinente de la documentación remitida por el BCRA”.
Es más, si bien Olmos confirmó que la AGN aprobó los estados contables del BCRA correspondientes a los años 2023 y 2024, al mismo tiempo aclaró que esa aprobación contable no equivale a una auditoría sobre la trazabilidad del oro colocado en el exterior. Incluso, agregó que la auditoría de los estados contables de 2025 “todavía se encuentra en proceso de análisis” y “no fue tratada por el Colegio de Auditores Generales”.
Las denuncias de Di Tullio
“Que Bausili le mienta a los senadores de la nación sobre qué hizo el BCRA con el oro de los argentinos es un escándalo de una gravedad inusitada”, consideró esta tarde Di Tullio, quien incluso lanzó una fuerte sospecha sobre el destino de las toneladas de oro: aseguró que no están en Suiza sino en Londres, lo que supondría un nuevo escándalo en medio del renacido conflicto con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas.
“El oro está en Londres, en el Bank of England”, aseguró Di Tullio, quien consideró que los activos pueden “estar vinculados operativamente al BIS”, pero el oro físico estaría depositado en Londres. “Miente Bausili y miente el Gobierno. Nos dijeron que el oro estaba en Suiza y no es así, no quieren decir que está en Londres por una sobreactuación malvinera de último momento. Que el oro tuyo lo tenga tu colonizador no está muy bueno”, remató la senadora peronista, que anticipó dos medidas a tomar a partir de la documentación de la AGN: ampliará una denuncia penal presentada contra Bausili y promoverá una nueva citación del funcionario para que de explicaciones en la Cámara alta. Parece que la telenovela recién está comenzando.









