La reducción de subsidios nacionales, el aumento de los combustibles, y la recesión económica resultan un combo letal para las empresas proveedoras del servicio urbano e interurbano de pasajeros, una realidad que atraviesa Córdoba al igual que numerosas provincias y ciudades del interior del país.
Ante este panorama, desde la Asociación de Empresarios del Transporte de Córdoba (Asetac) indicaron ayer que se constató una caída en la demanda de pasajes interurbanos del orden del 30%, frente a una suba tarifaria del boleto que alcanzó el 50% en lo que va del año.
Por este motivo, empresas como Córdoba-Coata anunciaron en el inicio de la semana que reducirán las frecuencias de algunos tramos por la poca cantidad de pasajeros.
Incluso, el presidente de la Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros (Fetap), Enzo Noriega, presentó el martes ante las autoridades de la Secretaría de Transporte de la Provincia un pedido para suspender los servicios deficitarios. A este reclamo, se supo que desde el gobierno examinarán uno por uno los planteos, a la vez que aclararon que ninguna localidad del interior quedará sin conexión.
Cabe recordar que además de Córdoba-Coata, la firma Ersa y Lep se encuentran concursadas mientras que Fonobus y Sarmiento afrontan un procedimiento preventivo de crisis.









