La organización Manos Abiertas celebró el pasado 1° de mayo sus 25 años de trabajo en Córdoba y realizará un acto conmemorativo este jueves 14 de mayo, a las 16 horas, en Casa de la Bondad, ubicada en Brasil 581, barrio Güemes. El encuentro contará con la presencia del fundador de la institución, el arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, además de voluntarios, autoridades y miembros de la comunidad.
Actualmente, la fundación cuenta con 11 obras y programas activos, más de 700 voluntarios mensuales y asistencia para más de 800 beneficiarios por mes, entre niños, adultos mayores, personas enfermas, familias en situación de vulnerabilidad y personas en situación de calle.
“El balance es positivo y de infinita gratitud. Cuando uno mira hacia atrás y ve todo lo recorrido, aparecen historias, recuerdos, rostros y personas que fueron parte de este camino”, expresó en diálogo con este medio Federico Necuzi, director de Manos Abiertas Córdoba.
“Manos Abiertas nació con una misión muy concreta: estar cerca de quienes más sufren, y 25 años después seguimos sosteniendo esa convicción. Crecimos mucho, pero sin perder la esencia”, agregó.
Una historia que comenzó con Casa de la Bondad
“La esencia nunca cambió”
A lo largo de estos 25 años, Manos Abiertas fue ampliando su alcance y adaptándose a nuevas problemáticas sociales. Sin embargo, desde la organización remarcan que el espíritu original permanece intacto.
“La esencia nunca cambió, fue siempre acompañar al más vulnerable. Con el tiempo surgieron nuevas necesidades y desde Manos Abiertas intentamos ir dando respuesta a ellas”, señaló Necuzi.
Actualmente, la fundación trabaja en seis dimensiones solidarias: hogares, salud, educación, promoción social, soledad y espiritualidad.
Entre las obras más destacadas se encuentran:
- Casa de la Bondad, dedicada a cuidados paliativos.
- Hogar de Niños José Bainotti, que acompaña a niños de 0 a 5 años.
- Hospedería Padre Alberto Hurtado, para hombres en situación de calle.
- Escuela Albergue Nuestra Señora del Valle, en Los Gigantes.
- Caminar de Nuevo, destinado al acompañamiento de mujeres con VIH.
- Sueño Común, enfocado en inclusión social y laboral de jóvenes.
También funcionan programas vinculados al acompañamiento de adultos mayores en situación de soledad, madres de bebés internados, personas privadas de la libertad y espacios de espiritualidad y retiros.
“Las realidades son cada vez más complejas y aparecen nuevas problemáticas vinculadas a salud mental, consumos, soledad y situaciones de extrema vulnerabilidad, lo que exige mayores recursos y capacidad de respuesta”, agregó el director.




El voluntariado, el corazón de la organización
Uno de los pilares históricos de Manos Abiertas es el trabajo voluntario. Más de 800 personas participan cada mes en las distintas obras y programas, ya sea acompañando semanalmente, colaborando desde lo profesional o participando en campañas solidarias. “El voluntariado es el corazón de Manos Abiertas. Todo lo que hacemos existe gracias a personas que donan tiempo, compromiso y cercanía”, sostuvo Necuzi.
Ese impacto también se refleja en las experiencias personales de quienes forman parte de la organización. Agustina, voluntaria de Casa de la Bondad, aseguró que encontró allí un espacio de pertenencia y sentido.
“Definiría a Manos como un lugar donde todos encontramos nuestro lugar, tanto voluntarios como patroncitos. Es el lugar donde hacíamos falta, y creo que esa es la esencia de vivir: encontrar dónde somos necesarios”, expresó.
“Manos me brinda muchísimas cosas: compañía, calidez, ternura, amigas, tías postizas. Creo que en el encuentro con cada uno encontramos siempre eso que estábamos necesitando. Manos para mi son manos que abrazan, manos que me incentivan a seguir sirviendo”, agregó.
En esa misma línea, Rocío, también voluntaria de Casa de la Bondad, señaló que el aprendizaje atraviesa cada experiencia de acompañamiento. “Para mí Manos es un lugar donde conviven el aprendizaje y el amor, porque es más lo que aprendemos que lo que nosotros les entregamos”, afirmó.
Una red solidaria que sigue creciendo
Con el paso de los años, Manos Abiertas consolidó una estructura de trabajo que involucra hogares, centros de acompañamiento, programas educativos y equipos interdisciplinarios. Actualmente, el sostenimiento económico de la organización depende principalmente de donantes particulares, empresas e instituciones que colaboran con distintos aportes.
Desde la fundación señalaron que uno de los grandes desafíos continúa siendo garantizar recursos para sostener obras que funcionan las 24 horas, los 365 días del año. “Eso implica garantizar equipos interdisciplinarios, personal especializado, alimentación, medicamentos, infraestructura y condiciones adecuadas para cada persona que acompañamos”, explicó Necuzi.
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A 25 años de aquel primer abrazo en Casa de la Bondad, Manos Abiertas continúa sosteniendo una convicción que atraviesa cada una de sus obras: que nadie debería enfrentar el dolor, la enfermedad, la pobreza o la soledad en soledad. Detrás de cada voluntario, cada donación y cada historia compartida, la organización sigue construyendo algo que va mucho más allá de la asistencia: una red humana donde todavía hay lugar para el encuentro, la escucha y la dignidad.
¿Cómo colaborar con Manos Abiertas?
La organización cuenta con distintas alternativas para quienes deseen acompañar económicamente o sumarse a sus programas:
- Aportes mensuales individuales o grupales.
- Padrinazgo de obras y programas.
- Voluntariado corporativo.
- Donación de productos y servicios.
- Financiamiento de proyectos.
- Campañas de marketing con causa.
- Sponsoreo de actividades y eventos.
- Difusión institucional y apoyo comunicacional.
Además, la institución se encuentra encuadrada en el artículo 20, inciso F de la Ley de Impuesto a las Ganancias, por lo que las donaciones pueden acceder a beneficios impositivos contemplados en el artículo 81.
Transferencias bancarias:
Alias: MANOS.ABIERTAS.CBA
CUIT No: 30-70092624-5











