El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, sostuvo que la investigación por la desaparición y el crimen de Agostina Vega tuvo un giro decisivo luego de las primeras 72 horas, período en el que, según afirmó, el único imputado, Claudio Barrelier, logró desviar las líneas de pesquisa.
En diálogo con El Doce, Quinteros explicó que durante los primeros días de búsqueda existía un «cauto optimismo» respecto de encontrar con vida a la adolescente. Según indicó, esa expectativa era compartida por el fiscal de la causa y por la representación legal de la familia.
«El fiscal el día miércoles y jueves, a través del abogado de la mamá, el doctor Nayi, planteaba un cauto optimismo respecto a la aparición con vida. Optimismo que nosotros tuvimos hasta que en esas primeras 72 horas, en las que claramente quien está imputado desvió la investigación, cuando logramos determinar hacia dónde iba la investigación comenzamos a temer el peor desenlace», expresó.
El funcionario explicó que esa situación influyó en los tiempos de la causa y en las medidas procesales adoptadas. En ese sentido, señaló que recién el martes el fiscal tuvo los elementos suficientes para vincular formalmente a Barrelier con la desaparición de la joven.
«El fiscal tuvo la certeza de que Barrelier estaba claramente vinculado y fue imputado por privación ilegítima de la libertad. Todo hacía pensar que lo único que había hecho era ese tipo delictivo. Posteriormente nos dimos cuenta de que podríamos estar en presencia de un crimen y que su autor podría ser Barrelier», afirmó.
Quinteros también respondió a las críticas recibidas por parte de familiares de la víctima durante la búsqueda. Recordó que el abuelo de Agostina había manifestado públicamente su enojo por el desarrollo de la investigación, aunque aseguró que comprendió ese reclamo debido al dolor que atravesaba la familia.
«Entiendo el dolor y entendí el reclamo. Soy una persona y un ministro que ha acostumbrado a los cordobeses a estar muy arriba de los temas», manifestó.
Además, defendió el trabajo realizado por las fuerzas de seguridad desde el inicio del operativo de búsqueda y remarcó que se activaron los protocolos correspondientes apenas se denunció la desaparición.
Como respaldo, aportó estadísticas sobre denuncias de paradero en la provincia. Según detalló, durante 2025 se registraron 1.677 denuncias de búsqueda de personas, de las cuales 805 correspondieron a menores de edad. De ese total, entre 380 y 390 casos involucraron a niñas y adolescentes.
«Cuando nos anuncian y nos solicitan un paradero de una mujer menor, claramente es un grupo muy vulnerable y se le pone otra atención. El protocolo se activó y se trabajó todo el domingo», concluyó el ministro.









