El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció que al menos 59 niños murieron o resultaron heridos en el Líbano durante la última semana como consecuencia de los continuos ataques aéreos israelíes, pese al alto el fuego vigente desde el 17 de abril entre Israel y el Líbano. Entre las víctimas se encuentran dos menores que fallecieron junto a su madre el miércoles, luego de que un bombardeo impactara el automóvil en el que viajaban.
Según datos del Ministerio de Salud libanés citados por Unicef, desde el inicio de la tregua se registraron 23 muertos y 93 heridos, mientras que desde el 2 de marzo la cifra asciende a 2.896 fallecidos y 8.824 lesionados. La organización advirtió además que, desde comienzos de marzo, unos 200 niños murieron y 806 resultaron heridos, lo que equivale a un promedio de 14 menores afectados por día.
El director regional de Unicef para Medio Oriente y Norte de África, Edward Beigbeder, alertó sobre el grave impacto psicológico que sufren los menores en el país: 770.000 niños padecen ansiedad, angustia y trastornos del sueño, mientras que el 72% presenta síntomas de ansiedad y el 62%, depresión.
Ante este escenario, Unicef reclamó reforzar de manera urgente la asistencia psicológica y garantizar el respeto al derecho internacional humanitario para proteger a la población civil.
Por otro lado, representantes de Israel y del Líbano iniciarán este jueves en Washington una nueva ronda de negociaciones de paz con mediación de Estados Unidos, en medio de la continuidad de los bombardeos israelíes y del aumento de las tensiones con Hezbolá.
La delegación libanesa estará encabezada por la embajadora Nada Hamadeh y el enviado especial Simon Karam, mientras que Israel estará representado por el embajador Yechiel Leiter y el viceasesor de Seguridad Nacional Yossi Draznin.
Por parte de Estados Unidos participarán el consejero del Departamento de Estado Michael Needham, el embajador estadounidense en Israel Mike Huckabee y el embajador en el Líbano Michel Issa.
Las conversaciones, que se desarrollarán durante dos días en el Departamento de Estado, representan la tercera ronda de contactos entre ambos países, que aún no mantienen relaciones diplomáticas. Tras las reuniones previas realizadas en abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado una extensión de tres semanas del alto el fuego y expresó optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo histórico entre Israel y el Líbano.
Trump incluso manifestó su intención de recibir en Washington al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y al presidente libanés Joseph Aoun para una cumbre inédita, aunque el encuentro finalmente no se concretó. Aoun sostuvo que antes debía alcanzarse “un acuerdo de seguridad” y cesar los ataques israelíes sobre territorio libanés.
Pese a la tregua, Israel continuó realizando ataques en distintas zonas del Líbano, especialmente en regiones con fuerte presencia chií y en los suburbios del sur de Beirut. El Gobierno israelí reiteró que mantendrá las operaciones contra Hezbolá. “Cualquiera que amenace al Estado de Israel morirá por sus acciones”, declaró Netanyahu tras un reciente ataque en Beirut que mató a un alto comandante del grupo.









