Ricardo Centurión dejó de ser jugador de Racing de Nueva Italia luego de que la Academia cordobesa decidiera despedirlo con justa causa tras reiterados incumplimientos laborales. El futbolista de 31 años, que había llegado como la gran apuesta del mercado, acumuló más de quince ausencias a los entrenamientos sin previo aviso, lo que motivó el envío de una carta documento para oficializar su salida.
La situación se volvió insostenible luego de la lesión que el atacante sufrió semanas atrás en el cruce ante Chaco For Ever. A partir de ese momento, el ex Boca y Vélez no volvió a presentarse en el predio René Gorreta ni en los centros médicos indicados para su recuperación, perdiendo todo tipo de contacto con el cuerpo técnico.
El malestar de la dirigencia
El presidente del club, Manuel Pérez, no ocultó su enojo y frustración por el final de esta historia. “Nos colmó la paciencia porque lo estamos esperando desde unos días antes del partido ante Chaco For Ever, cuando habíamos tomado la determinación. Fue notificado en cada multa”, contó al programa Fanáticos de LV2.
En esa misma línea, el máximo directivo reveló la falta de respuestas del exjugador de San Lorenzo ante los reclamos formales de la comisión. “Esperamos que nos devuelva la llave de la casa que tenía en un barrio privado, un auto que le prestamos para que se mueva en Córdoba y nada de ello sucedió”, detalló.
Un triste desenlace legal
Lejos de una rescisión de común acuerdo como suele suceder en estos casos, la entidad debió recurrir a la vía judicial. Ante la negativa de presentarse a firmar los papeles, las cláusulas disciplinarias que se habían incorporado en su contrato se activaron para proceder con el despido.
“Es muy triste porque le dimos todo, le brindamos confianza, pero lamentablemente tenemos que poner un cierre al tema”, concluyó Pérez. De esta manera, el paso de Centurión por el fútbol cordobés terminó de la peor forma, sepultando una apuesta que había comenzado con muchísima ilusión.









