River Plate superó este domingo por la noche a San Lorenzo tras un vibrante empate 2-2 en los ciento veinte minutos reglamentarios. En un encuentro de película disputado en el Monumental, el dueño de casa consiguió la victoria mediante los remates desde el punto penal (4-3) y se metió entre los ocho mejores del Torneo Apertura 2026.
Un desarrollo cuesta arriba
El trámite comenzó torcido para el Millonario, incluso cuando la visita se quedó con un hombre menos a los 31 minutos por la expulsión de Matías Reali a instancias del VAR. Pese a la inferioridad numérica, los de Boedo abrieron el marcador poco después gracias a un cabezazo suave y certero de Rodrigo Auzmendi, quien capitalizó un centro de Nahuel Barrios.
La reacción llegó en el inicio de la etapa complementaria, cuando Juan Fernando Quintero habilitó con un gran centro a Marcos Acuña, que definió arrojándose al piso para establecer la paridad temporal. Sin embargo, el duelo se extendió hasta el tiempo suplementario, donde el defensor juvenil Fabricio López volvió a adelantar al Ciclón con un frentazo contra el poste derecho en los primeros instantes del alargue.
Milagro y desahogo final
Cuando la eliminación parecía un hecho consumado y la impaciencia bajaba desde las tribunas, apareció una pincelada salvadora. En el primer minuto de descuento del segundo tiempo extra, un centro venenoso del mediocampista colombiano cruzó toda el área sin ser interceptado y se metió en el ángulo del arquero Orlando Gill, sellando un agónico 2-2 que forzó la definición por penales.
La tanda decisiva también tuvo tintes heroicos, dado que el “Millonario” arrancó fallando y quedó contra las cuerdas frente a un adversario que disponía de un doble “match point”. En ese momento crítico, Santiago Beltrán le contuvo el disparo a Gregorio Rodríguez, Ignacio Perruzzi desvió su intento y Mathías De Ritis estrelló el suyo en el palo, permitiendo que la institución de Núñez celebre el pase a la próxima instancia, donde enfrentará a Gimnasia de La Plata.









