Para Luis Klinger, presidente de la Daia Córdoba, el 25º aniversario del atentado a la Amia generó “angustia y dolor” por la ausencia de las víctimas y por la impunidad existente ante el ataque. “Cuando llegan estas fechas son realmente de mucha tristeza, angustia, desesperanza”, expresó Klinger.
En declaraciones a Radio Nacional Córdoba, uno de los referentes de la comunidad judía local señaló que “por un lado está el dolor de recordar lo que pasó, la memoria y el recuerdo a las víctimas por un acto terrorista y traidor. De golpe, vieron aniquiladas sus vidas, transformando el futuro de sus familiares”.
“(El dolor) también tiene que ver con la impunidad, con 25 años de los cuales nuestro país no ha podido dar respuestas a semejante acto de terror”, aseguró el dirigente. En nuestra ciudad, el acto central se llevó a cabo en la plaza San Martín, con la presencia del gobernador Juan Schiaretti, y el intendente de la ciudad, Ramón Mestre, además del propio Klinger.
“El atentado fue un golpe a todos los argentinos. A 25 años sigamos teniendo memoria y pidiendo por la Verdad y la Justicia”, remarcó el gobernador en su cuenta en Twitter, respecto de la voladura ocurrida el 18 de julio de 1994 y que dejó un saldo de 85 muertos y 300 heridos. También por redes sociales, Mestre se sumó al homenaje al afirmar que “las cosas por su nombre: fue terrorismo, fue contra todos los argentinos y aún esperamos justicia. Frente a esto, estamos unidos, sin grietas y nuestro pueblo sigue enseñando de memoria y de lucha”.
Durante la ceremonia, se encendió una llama votiva, ubicada junto a una urna con 85 piedras, símbolo y homenaje a las víctimas del atentado. En tanto, desde el Centro Unión Israelita de Córdoba crearon un video homenaje con una canción e imágenes que incluyen también la memoria de las víctimas de la embajada y de los desaparecidos. El tema se llama “Canción quebrada” cuenta con letra y música del rabino Marcelo Polakoff, con las voces de Jessica Alterman y Fernando “Rahe” Israelevich.
En el video, se suceden además de las imágenes del atentado, instantáneas del ataque a la Embajada, en 1992, y la última dictadura cívico-militar. El acto se desarrolló en horas del mediodía y contó con la asistencia de familiares e integrantes de la comunidad judía y público en general, quienes llevaron pancartas con los nombres de las víctimas fatales.









