En un fallo considerado histórico para Córdoba y el país, el Jurado de Enjuiciamiento de Funcionarios Judiciales resolvió destituir a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro por su actuación en la investigación del crimen de Nora Dalmasso, ocurrido en 2006 en Río Cuarto. Los funcionarios fueron removidos por “mal desempeño” y “negligencia grave” e inhabilitados para ejercer cargos dentro de la Justicia provincial.
La resolución fue adoptada por unanimidad tras una extensa jornada en la Legislatura cordobesa y contó con el voto de legisladores provinciales y de la vocal del Tribunal Superior de Justicia, Aída Tarditti. Antes del veredicto, el jurado rechazó los planteos de nulidad presentados por las defensas de los fiscales acusados.
La decisión fue celebrada por la familia Macarrón, que durante casi dos décadas denunció irregularidades en la investigación y cuestionó el tratamiento mediático y judicial de la causa.
“Esta es una reivindicación de todo el infierno y la persecución que hemos sufrido como familia”, expresó Facundo Macarrón, hijo de la víctima, luego de conocerse el fallo. Además, aseguró que la resolución representa una reparación parcial para Nora Dalmasso, a quien definió como “la mala víctima” de una causa que, según sostuvo, la expuso públicamente sin darle posibilidad de defenderse.
Por su parte, el viudo, Marcelo Macarrón, también se refirió al veredicto y afirmó que atraviesa “un día muy especial” después de “20 años de lucha”. “Se hizo justicia”, expresó, aunque aclaró que la familia considera que este es apenas “un primer paso muy favorable” en un proceso que todavía no concluye.
El jury avaló el pedido de destitución formulado por la fiscal General Adjunta, Betina Croppi, quien sostuvo que los fiscales condujeron la investigación de manera deficiente y omitieron profundizar líneas clave que podrían haber conducido al autor material del crimen.
Según remarcó, durante años la pesquisa estuvo centrada en el entorno íntimo de Nora Dalmasso mientras se dejaban de lado pruebas relevantes, entre ellas las vinculadas al parquetista Roberto Bárzola, cuyo ADN fue identificado en la escena del crimen en diciembre de 2024. La destitución quedó firme de manera inmediata.









