La semana pasada, los directores de la red de hospitales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtieron sobre una “grave” situación económica y alertaron que “está en peligro la atención” en los centros de salud universitarios por la falta de envío de fondos nacionales para su funcionamiento.
Según detallaron, durante 2026 el Gobierno nacional no envió las partidas destinadas específicamente al funcionamiento de los hospitales universitarios, fondos contemplados dentro de la Ley de Financiamiento Universitario. De los 80 mil millones de pesos asignados para estos centros en todo el país, 20 mil millones correspondían al primer cuatrimestre y, según denunciaron, no se ejecutó “ni un solo peso”.
“Durante 2026 no se han recibido fondos para gastos de funcionamiento”, afirmó a Hoy Día Córdoba el director del Hospital de Clínicas, Marcelo Melo, y explicó que actualmente el sistema se sostiene “contrayendo deuda con los proveedores”, mientras se reducen prestaciones y servicios básicos para continuar funcionando.
“Venimos achicando las prestaciones y servicios básicos para poder seguir atendiendo. Por ejemplo, disminuyendo la seguridad y espaciando el servicio de limpieza”, sostuvo.
Melo advirtió además que el hospital ya no trabaja a pleno funcionamiento. “Lo que estamos haciendo es recibir solamente a la cantidad de pacientes que podríamos atender. Hacer lo contrario sería negligencia ya que no podríamos darles un tratamiento adecuado. Hoy se atiende al 40% de la capacidad”, señaló.
A eso se suma el deterioro salarial del personal de salud, sobre lo que el director aseguró: “Los profesionales tuvieron una enorme pérdida de poder adquisitivo. Muchos que antes elegían trabajar en el Clínicas por prestigio hoy tienen que priorizar mayores ingresos en otros hospitales”.
En Córdoba, tampoco se recibieron fondos
En diálogo con este medio, el secretario técnico de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC, Rogelio Pizzi, confirmó que los hospitales universitarios de Córdoba tampoco recibieron las partidas específicas aprobadas por el Congreso para su funcionamiento. “De la partida para hospitales universitarios que también está aprobada por el Congreso y se aprobó a fin de año, todavía no han mandado ninguna remesa”, aseguró.
Pizzi explicó que los hospitales universitarios cuentan con un financiamiento diferencial desde 2015, destinado específicamente a infraestructura, tecnología, equipamiento e insumos médicos. En total, el sistema abarca siete hospitales universitarios en el país: tres en Buenos Aires, dos en Córdoba, uno en Mendoza y otro en La Rioja.
Aunque aclaró que la UNC sí recibe fondos generales para salarios y funcionamiento básico, advirtió que la mayor parte de esos recursos “se va en sueldos” y que los salarios perdieron “entre un 48% y un 50% del poder adquisitivo”.
En Córdoba, los hospitales Nacional de Clínicas y Maternidad Nacional aún no suspendieron ni reprogramaron turnos, pero la preocupación crece por el aumento sostenido de la demanda y el costo de los insumos médicos. “Nosotros por el momento no hemos tenido que suspender ni reprogramar turnos, pero contar con ese presupuesto nos daría previsibilidad”, explicó Pizzi.
El funcionario detalló que ambos hospitales realizan compras conjuntas y licitaciones para reducir costos, aunque advirtió que muchos equipos e insumos están dolarizados. Como ejemplo, contó que recientemente debieron reparar un equipo quirúrgico cuya reposición cuesta 120 mil dólares. “Si no compramos ese equipo, quizás tengamos que parar un quirófano”, alertó.
Además, señaló que en el último tiempo aumentó de manera considerable la cantidad de pacientes sin obra social ni prepaga que acuden a los hospitales universitarios cordobeses. En ese sentido, aseguró: “Antes casi el 15% de nuestras consultas eran de pacientes sin ningún tipo de cobertura. Hoy están cerca del 40%. Muchas personas que podían acceder a una prepaga hoy no pueden, o gente que antes tenía obra social hoy ya no puede tenerla”.
Reclamo por financiamiento universitario
Pizzi también advirtió por el escenario general de desfinanciamiento que atraviesa el sistema universitario nacional y reclamó el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario: “Necesitamos un presupuesto acorde, que se cumpla la ley para sostener las funciones esenciales de la universidad, que son la docencia, la investigación y la extensión hacia la comunidad”.
El referente universitario cuestionó además la falta de diálogo con el Gobierno nacional: “No entendemos por qué nos han elegido a las universidades como enemigos. Nosotros siempre buscamos el diálogo y los consensos”, expresó.
Finalmente, remarcó el rol estratégico de las universidades y hospitales públicos. “La universidad es una herramienta de desarrollo ascendente. Un país que no apuesta a la educación, a la salud, a la ciencia y a la tecnología es un país sin futuro”, concluyó.
Cruce entre Nación y la UBA por el reparto de fondos para hospitales universitarios









