Instituto sufrió un duro revés en condición de local y quedó contra las cuerdas en los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet. El elenco conducido por Sebastián González cayó anoche por 78 a 66 frente a Quimsa de Santiago del Estero en el estadio de Atenas, resultado que dejó la serie 2-1 a favor de la visita y obliga a los cordobeses a ganar el próximo compromiso para no despedirse del torneo.
A pesar de no poder utilizar el Sandrín por el recital de Ricardo Arjona, el equipo mostró actitud y logró emparejar las acciones durante la primera mitad. Apoyado en la intensidad defensiva del capitán Leandro Vildoza y los aportes ofensivos de Tomás Monacchi, el dueño de casa peleó cada rebote para irse al descanso largo apenas seis puntos abajo en el marcador (35-41). Sin embargo, en el complemento pesó la jerarquía de los dirigidos por Lucas Victoriano, que supieron capitalizar al máximo los momentos de sequía anotadora de la Gloria.
Un cierre adverso y la obligación de reponerse
El quiebre definitivo del cotejo llegó en el último cuarto. La Fusión abrió con una ráfaga letal comandada por Leonardo Lema, la gran figura de la noche, y Diego Figueredo. Esa efectividad perimetral le permitió al conjunto dirigido por Lucas Victoriano sacar una máxima diferencia de quince unidades que resultó irremontable para el conjunto albirrojo, pese a los intentos de Javier Saiz en la zona pintada.
Ahora, sin margen de error, el Albirrojo deberá cambiar rápidamente el chip. La historia continuará mañana desde las 20.30, finalmente con el regreso al Ángel Sandrín. En su verdadera casa y junto a su gente, el plantel buscará una victoria que le permita forzar un quinto y decisivo duelo, programado para el 19 de mayo en territorio santiagueño.









