River se quedó con un triunfo épico por 2 a 1 en su visita a territorio venezolano, en un duelo correspondiente a la Copa Sudamericana. El partido tuvo absolutamente todos los condimentos posibles y afianzó al plantel argentino en la cima de la tabla de posiciones con diez unidades, dejándolo a un paso de la clasificación a la siguiente ronda.
Penales y tarjetas
El trámite arrancó esquivo para la visita, ya que Juan Fernando Quintero desperdició una pena máxima en la primera mitad ante un inspirado Lucas Bruera. Sin embargo, el Carabobo se quedó con un hombre menos antes del descanso por una dura infracción de Edson Castillo, lo que inclinó la balanza de cara al complemento.
La ventaja inicial llegó a los 13 minutos de la segunda etapa mediante un cabezazo de Maximiliano Meza que impactó en el travesaño antes de cruzar la línea. La alegría duró poco, debido a que Matías Núñez igualó las acciones desde los doce pasos promediando la etapa final, luego de una falta en el área cometida por Juan Cruz Meza.
Un desenlace de película
A escasos cinco minutos del tiempo cumplido, el panorama se oscureció por completo para el Millonario. El arquero Santiago Beltrán vio la tarjeta roja por una infracción de último recurso y, al no contar con más cambios disponibles, el lateral uruguayo, Matías Viña, asumió la inmensa responsabilidad de defender la valla en el tramo definitivo.
Cuando el reloj marcaba el sexto minuto de descuento y el empate parecía inamovible, Maximiliano Salas desató la locura total. El atacante aprovechó un preciso pase largo de Facundo González, leyó el pique de la pelota y definió por encima del portero rival para sellar una victoria agónica que quedará en el recuerdo.









