A 40 años del lanzamiento de este disco editado en 1984, el mensaje de autenticidad y aceptación de uno mismo, por encima de los prejuicios o expectativas ajenas, continúa siendo un emblema de libertad individual. La cita con la historia de nuestra música popular tendrá lugar a las 20 en el espacio ubicado en Vélez Sarsfield 365, donde Sandra Mihanovich recitará su trabajo de los años 80. Las localidades para el concierto ya se encuentran disponibles a través del sistema Autoentrada y en las boleterías del lugar.
Del subsuelo de Río a la primavera democrática
El origen de este himno es tan fortuito como cinematográfico. Durante el verano de 1984, en una discoteca gay de Río de Janeiro, Sandra quedó impactada al ver a una drag queen interpretar «I Am What I Am», el tema de Jerry Herman para el musical La Cage aux Folles. En ese instante, decidió grabarlo en español para que el mensaje pudiera ser comprendido por todos. Según la propia artista, este disco le permitió una liberación fundamental: “Pude decir cantando lo que no hubiera querido decir de otra manera, y mucha gente lo pudo decir conmigo”.
Grabado en los míticos Estudios ION entre marzo y julio de aquel año, el álbum Soy lo que soy capturó el espíritu de una época que recuperaba la voz tras años de silencio. Su salida coincidió con el retorno de la democracia en Argentina, y la canción trascendió rápidamente el ámbito musical para ser abrazada como un himno por el movimiento del Orgullo LGBT y amplios sectores de la sociedad. Con el tiempo, la obra demostró que el arte puede ser una herramienta de transformación social: “Una cosa es hablar de la sexualidad y otra cosa es cantar ‘Soy lo que soy’. Es mucho más liberador, genera mucha más empatía”, explicó Mihanovich en relación con el poder del tema.
A dos voces
Este himno, que brota con la fuerza del «Soy», encuentra hoy un eco en nuevas canciones, una de ellas de “Lali” Espósito, quien hace una década también eligió titular “Soy” a una de sus composiciones más personales. Esta vinculación trasciende la coincidencia estética; se trata de una genealogía de artistas que deciden- en diferentes contextos- ser más allá de los mandatos y prejuicios. El punto máximo de esta unión ocurrió en diciembre pasado, cuando Sandra y Lali fundieron sus voces ante un estadio de Vélez colmado. Juntas interpretaron este himno en un gesto que fue interpretado por el público y la crítica como un traspaso simbólico entre referentes de distintas épocas.
Sin embargo, el encuentro tuvo su momento previo unos meses atrás, en el que Sandra había sido la encargada de entregarle a Lali el Premio Konex al Mérito, un reconocimiento a su destacada labor en la música popular. Verlas compartir el escenario para cantar sobre la identidad reafirmó la vigencia de una lucha que hoy Lali retoma con una expresión sin concesiones. Aquella noche en Vélez no fue solo un repaso por los hits de la estrella pop, sino una síntesis de historia, militancia y continuidad artística. Como bien sostiene Mihanovich, el poder de esta obra radica en su capacidad de generar comunidad: “Una cosa es hablar de la sexualidad y otra cosa es cantar ‘Soy lo que soy’. Es mucho más liberador, genera mucha más empatía”.
Para quienes deseen revivir aquel momento que unió generaciones y selló un pacto de libertad, compartimos el registro de esa noche inolvidable:









