En una jornada marcada por el dolor y atravesada por el reclamo de justicia, familiares y amigos despidieron a Agostina Vega, la adolescente de 14 años víctima de femicidio en Córdoba. El velatorio se desarrolló de manera estrictamente íntima entre la tarde del miércoles y la mañana de este jueves, bajo un fuerte operativo de seguridad.
El último adiós comenzó a las 18 del miércoles en una casa funeraria del barrio Alta Córdoba y se extendió hasta las 10 de este jueves, con acceso restringido y un vallado perimetral a unos 50 metros del lugar para garantizar la privacidad de la familia y evitar el ingreso de personas ajenas, prensa o cámaras.
Posteriormente, a las 11 horas, se realizó el cortejo fúnebre que trasladó los restos de la adolescente hacia un cementerio privado en Colonia Tirolesa, donde finalmente fue sepultada.
La ceremonia se realizó en un clima de profundo dolor, con la presencia de familiares y allegados directos. La organización del velatorio se definió tras diferencias iniciales entre el padre de la adolescente, Gabriel Vega, y la familia materna, especialmente en torno a los horarios y la modalidad de la despedida.
Finalmente, se acordó un esquema que permitió que ambas partes participaran tanto de la ceremonia como de los homenajes previos. En ese marco, la despedida de Agostina estuvo precedida por una masiva movilización por el Ni Una Menos, que tuvo como uno de sus principales reclamos el pedido de justicia por el femicidio.
La manifestación, que reunió a más de 100 mil personas en Córdoba y finalizó en el Patio Olmos, ocurrió menos de 24 horas antes del último adiós y estuvo marcada por críticas al accionar judicial y policial inicial, además del pedido de renuncia de altos funcionarios de seguridad.
Los abuelos maternos, Miguel y Elizabeth Heredia, encabezaron la movilización en el centro de Córdoba y luego se dirigieron al velatorio. La madre de la adolescente, Melisa Heredia, también estuvo presente durante la despedida, pese a su delicado estado de salud.
Heredia permanece internada desde el fin de semana con un cuadro de deshidratación y fallas renales, y continúa bajo acompañamiento médico y psiquiátrico. Según se informó, pudo participar del velatorio y del sepelio durante algunos minutos, bajo estricta supervisión y control sanitario.
La despedida también estuvo atravesada por momentos de tensión entre integrantes de las familias materna y paterna, según confirmaron fuentes del caso. Las diferencias derivaron en discusiones tanto en la funeraria como en el cementerio, lo que obligó a la intervención de las fuerzas de seguridad para evitar mayores incidentes.
En paralelo, la Justicia continúa avanzando con la causa. Se realizaron allanamientos en la vivienda donde habría ocurrido el crimen, con peritajes acústicos, análisis de material genético y el secuestro de elementos de interés para la investigación.
Más de 100 mil personas marcharon por Agostina y Ni Una Menos en Córdoba









