El equipo de fútbol femenino amateur Linces, que viene construyendo su camino desde el año 2020, sufrió un duro golpe tras el robo de su nueva indumentaria oficial. El hecho delictivo ocurrió en la localidad de La Calera, en el domicilio de Camila, una de las integrantes de la comisión encargada de la gestión del equipo. Los delincuentes se llevaron el bolso completo con los equipos que habían sido recibidos apenas el viernes pasado.
Lo que se llevaron no es solo ropa deportiva, sino el resultado de meses de trabajo de un grupo de 17 mujeres que sostienen el proyecto de manera autogestiva. Para costear estos uniformes, las jugadoras realizaron diversas actividades, desde la búsqueda de sponsors y emprendimientos que apuestan por el fútbol femenino, hasta la venta de rifas y pizzas para recaudar los fondos necesarios.
“Además, hay un montón de emoción y sentimiento detrás de elegir colectivamente el diseño, seleccionar proveedores y mandar a hacer la ropa. Todo implica un esfuerzo muy grande. Hoy íbamos a hacer el lanzamiento en redes y mañana la íbamos a estrenar. Hay muchísima más gente, además de nosotras, que estaba interesada en el equipo, en la ropa y en todo lo que significa para nosotras”, expresó Rocío, integrante de Linces.
La frustración del equipo radica en que los equipos iban a ser estrenados mañana en el torneo «Todo Pelota» de Elenia. Según explicaron las jugadoras, el diseño y la confección fueron un proceso de elección colectiva que sumó mucha emoción y sentimiento al proyecto.
Un aspecto distintivo de este club es su lógica de propiedad: nada pertenece a una sola persona, sino al equipo en su totalidad. «Cada pelota, cada cono, cada pechera y por ende cada conjunto de equipo es de todas», señalaron desde el grupo, remarcando que incluso los números de las camisetas están reservados para el uso de la jugadora actual, pero pertenecen a la institución para futuras integrantes.

Llamado a la comunidad
A pesar de la tristeza que atraviesa el grupo, las jugadoras de Linces manifestaron una gran determinación para encontrar los equipos. Decidieron no hacer foco en los detalles del suceso del robo en sí, para centrar la narrativa en la importancia de recuperar lo que con tanto sacrificio consiguieron.
El equipo apela a la solidaridad de los vecinos de La Calera y zonas aledañas para obtener cualquier información que permita dar con el paradero del bolso y así poder concretar el tan ansiado debut con su nueva identidad visual.










