Perú celebró este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales 2026, en un balotaje entre la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y el postulante de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, en una definición ajustada, con Fujimori al frente del escrutinio preliminar.
A diferencia de la primera vuelta, esta jornada electoral transcurrió con mayor normalidad, pese a algunos incidentes aislados, como la detención de dos personeros acusados de haber marcado 90 boletas en un centro electoral en Lima. En este contexto, más de 27 millones de ciudadanos participaron en la definición del próximo presidente del país, que gobernará el período 2026-2031.
Al cierre de los comicios, comenzaron a conocerse los primeros resultados de boca de urna, que ubicaron a Fujimori al frente con una leve ventaja. Según la consultora Ipsos, la candidata de Fuerza Popular obtenía el 50,7% de los votos, mientras que Roberto Sánchez alcanzaba el 49,3%, una diferencia inferior a un punto porcentual.
En paralelo, los primeros datos oficiales difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 38,34% de las actas procesadas, mostraban también a Fujimori en primer lugar con el 52,66% de los votos válidos (3.966.950 votos), frente al 47,34% de Sánchez (3.565.557 votos). Sin embargo, el organismo electoral remarcó que el resultado es estrictamente preliminar, ya que la gran mayoría de las actas aún no fueron contabilizadas. Además, el conteo parcial registraba 0,49% de sufragios en blanco y 86.473 votos nulos.
Del total de 92.766 actas, permanecían pendientes de escrutinio la mayoría de ellas hasta el cierre de esta edición, mientras que el conteo parcial registraba además 0,52% de sufragios en blanco y 487.722 votos nulos.
Frente a este panorama incierto, Hoy Día Córdoba dialogó con el ciudadano peruano Cristian Remon, residente en Lima, quien definió el clima electoral del país como “bastante complejo”.

En ese sentido, explicó que en los últimos 10 años se ha consolidado una fuerte polarización entre la extrema derecha y la extrema izquierda, mientras que las opciones de centro han quedado relegadas. Según su análisis, en las últimas elecciones los candidatos que llegaron a segunda vuelta respondieron, en su mayoría, a perfiles más radicales. Recordó que en 2021 compitieron Keiko Fujimori y Pedro Castillo, y sostuvo que un escenario similar se repite en el actual proceso, con Fujimori nuevamente representando a la derecha y Roberto Sánchez ocupando un espacio político cercano al que dejó Castillo.
Asimismo, Remon advirtió que en esta elección los candidatos finalistas no alcanzaron ni el 20% de los votos en primera vuelta, y señaló un alto nivel de voto en blanco y nulo, lo que refleja la apatía y resignación por parte del electorado.
En este contexto de crisis política y fragilidad institucional, el joven afirmó: “Mi expectativa es que quien resulte electo haga el mejor trabajo posible. Pero también tengo que ser realista de que detrás de cada candidato hay muchas dudas sobre cómo van a manejar el país”.
Por otra parte, destacó que la economía peruana es “muy sostenible”, aunque también “muy susceptible a la política”, y valoró como un punto positivo la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú, al que describió como una institución independiente del gobierno y clave para el control monetario. En esa línea, subrayó la fuerte dinámica emprendedora y el amplio nivel de actividad económica del país, y expresó su deseo de que esas condiciones se mantengan.
En este escenario, el próximo presidente asumirá el desafío de gobernar un país atravesado por la inestabilidad política, la polarización y el creciente descontento ciudadano.









