Venezuela actualizó el balance de daños tras los terremotos del pasado 24 de junio, que dejaron al menos 3.685 personas fallecidas, 16.740 heridas y 17.907 desplazadas, según el último reporte divulgado este martes por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. El informe anterior registraba 3.535 muertos, mientras que se mantiene la cifra de 856 edificios afectados y 190 colapsados.
El desastre, cuyo epicentro se ubicó cerca de La Guaira, al norte de Caracas, provocó una emergencia nacional que activó una fase de evaluación y recuperación con inspecciones masivas de estructuras en las zonas afectadas.
La Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Viviendas e Infraestructura informó que más de 2.800 especialistas fueron capacitados para realizar las evaluaciones técnicas en todo el país.
La primera etapa contempla un mapeo con un sistema de clasificación tipo “semáforo” que permitirá determinar el estado de las edificaciones y priorizar las intervenciones:
- Rojo: edificaciones en grave riesgo.
- Amarillo: estructuras con riesgo moderado.
- Verde: viviendas habitables o con daños menores.
El proceso permitirá crear una base de datos para planificar los trabajos de recuperación, incluyendo la identificación de necesidades de maquinaria, materiales y personal especializado, explicó el ingeniero responsable de la comisión, Francisco Garcés.
Las autoridades también informaron que se realizaron evaluaciones preliminares en infraestructura crítica, como vialidad, aeropuertos y otros espacios estratégicos, con el objetivo de definir la operatividad de instalaciones clave durante la fase de rehabilitación.
La emergencia movilizó hasta el momento a 29.567 efectivos de seguridad, 4.388 rescatistas internacionales y 28.362 voluntarios locales. Según datos oficiales, 6.462 personas fueron rescatadas con vida entre los escombros.
La ONU recaudó US$274 millones para la emergencia
Las Naciones Unidas informaron que recaudaron 274 millones de dólares para el plan de respuesta humanitaria en Venezuela, tras los terremotos que afectaron al país.
La iniciativa, coordinada por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), busca brindar asistencia a 5,5 millones de personas vulnerables.
El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, señaló que el sector privado aportó más de 32 millones de dólares en ayuda humanitaria, además de donaciones de bienes y servicios.
Sin embargo, la organización advirtió que todavía necesita alcanzar la meta de 632 millones de dólares para garantizar una asistencia vital durante la emergencia.
Daños en hospitales y escuelas
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) informó que al menos 38 hospitales y 432 colegios resultaron dañados en Caracas tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio.
El organismo indicó que Venezuela retomó las clases escolares en 18 de los 24 estados que no fueron afectados, aunque algunas escuelas utilizadas como refugios deberán ser rehabilitadas antes del inicio del nuevo curso escolar en septiembre.
Unicef alertó que la emergencia no solo afecta la infraestructura, sino también el acceso a servicios esenciales, debido a que existen hospitales que no funcionan con normalidad, escuelas interrumpidas, familias desplazadas y niños separados de sus cuidadores.
El director ejecutivo de Unicef España, José María Vera, destacó que la prioridad es que la infancia pueda superar el impacto inmediato de los terremotos y recuperar cuanto antes el acceso a servicios básicos.
Además, equipos internacionales se incorporarán a las labores de evaluación de viviendas e infraestructura pública para apoyar la etapa de recuperación.









