La investigación por la muerte de Tomás Orihuela, el joven de 19 años hallado ahorcado en una celda de la comisaría 6ª de Córdoba, dio un giro clave este viernes luego de que el fiscal de instrucción Andrés Godoy imputara a seis policías por distintos delitos vinculados al caso.
Los efectivos están acusados de privación ilegítima de la libertad y homicidio culposo, en el marco de una causa que busca determinar las responsabilidades alrededor de la detención del joven, quien había sido arrestado pese a que las órdenes de captura que figuraban en el sistema ya estaban vencidas.
La decisión judicial se produjo tras una serie de avances en la investigación que incluyeron el análisis de cámaras de seguridad, chats internos de patrullas policiales, testimonios y audios enviados por el propio Orihuela días antes de morir.
En esos mensajes de voz, el joven advertía a su madre sobre el temor que sentía por el hostigamiento policial en barrio Bajo Pueyrredón, en el este de la ciudad de Córdoba.
Orihuela había recuperado la libertad el jueves 24 de abril, tras permanecer detenido desde diciembre pasado acusado de integrar una banda dedicada al robo de celulares en bailes. Ese día firmó un juicio abreviado y salió del penal de Bouwer con un oficio judicial que certificaba que no tenía pedidos de captura vigentes.
Sin embargo, esa misma noche fue demorado durante un operativo de saturación realizado en Bajo Pueyrredón. Según la investigación, al consultar el sistema desde los teléfonos provistos por Jefatura, los policías visualizaron dos órdenes de captura: una vinculada a la causa por robo de celulares y otra relacionada con una investigación en Gualeguaychú, Entre Ríos.
Al ser trasladado a la unidad judicial de la comisaría 6ª, la sumariante constató que ambas órdenes estaban caducadas y el joven fue liberado durante la madrugada del viernes. Pero el oficio judicial que llevaba consigo quedó retenido en la dependencia policial.
De acuerdo con la reconstrucción de la fiscalía, el sábado 26 de abril la situación volvió a repetirse. Orihuela regresaba de la peluquería cuando fue interceptado otra vez por una patrulla cerca de su casa. Aunque insistió en que las órdenes estaban vencidas y familiares filmaban el procedimiento, los efectivos lo esposaron y lo trasladaron nuevamente a la comisaría.
La investigación sostiene que varios policías ya sabían que el sistema mostraba información errónea. Incluso, según fuentes judiciales, en chats internos de las patrullas algunos efectivos se habrían burlado de la situación y desoyeron indicaciones de superiores y de la sumariante para no avanzar con el procedimiento.
Para el fiscal Godoy, existen elementos que indican que la detención no estaba justificada legalmente y que Orihuela nunca debió haber sido trasladado en el patrullero.
Otro de los puntos bajo análisis es lo ocurrido durante las horas previas a la muerte del joven. Según la causa, el móvil policial permaneció estacionado más de cuatro horas frente a la comisaría antes de que Orihuela fuera ingresado a una celda, pasadas las 21.
Fuentes de la investigación indicaron que los policías que lo habían detenido decidieron encerrarlo aun cuando el procedimiento no había sido formalmente entregado a la unidad judicial, debido a que la sumariante estaba ocupada en otra intervención vinculada a una denuncia por desaparición de persona. Media hora después, Orihuela fue encontrado ahorcado con su propio buzo dentro de la celda.
La autopsia concluyó que murió por ahorcamiento y descartó signos de golpes o lesiones compatibles con una agresión física. Además, el análisis de las cámaras de seguridad externas a la celda indicó que nadie ingresó al lugar luego de que el joven quedara encerrado, lo que reforzó la hipótesis de suicidio.
No obstante, la fiscalía puso el foco en todo el contexto previo a la muerte y en la legalidad de la detención. Según la acusación, los policías involucrados habrían actuado sabiendo que las órdenes de captura estaban vencidas y, aun así, avanzaron con el procedimiento que terminó con el joven alojado en la comisaría donde murió horas más tarde.









